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Un pato raro

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No te hagas cortes en el cuerpo por los muertos ni te hagas tatuajes en la piel. Yo soy el Señor. Levítico 19:28, NVI.

Un fin de semana, mi esposa y yo decidimos hacer un largo viaje a Wisconsin Dells, que está a unas seis horas de nuestro hogar. Como de costumbre, inmediatamente me puse a buscar algo divertido y único que pudiéramos hacer en la naturaleza. Fue entonces que descubrí las excursiones en pato. No, no estoy hablando del ave, sino de un vehículo muy inusual. Llegamos al lugar y compramos nuestros boletos para pasear en un vehículo único llamado "duck” [pato].

El pato es un vehículo anfibio construido durante la Segunda Guerra Mundial. Pues bien, subimos al pato y vino un conductor a saludarnos para comenzar el recorrido. Mientras paseábamos por la calle, el conductor nos contó acerca de los diferentes aspectos del vehículo y su historia. Fue entonces que llegamos al borde del río, y de repente nos encontramos acelerando por el camino que nos llevaba directamente al agua. Cuando llegamos al agua, el pato entró con una gran salpicadura. Unos momentos después estábamos flotando, ¡paseando por el río! Este anfibio era un vehículo de seis ruedas preparado para operar en la tierra y el agua. Originalmente lo llamaron DUKW. Durante la guerra, las tropas a veces necesitaban aterrizar en una playa o transportar provisiones entre tierra y mar, y se hizo este vehículo para poder funcionar como camión y bote.

En nuestra cultura vemos a muchas personas hacer cosas extremas para cambiar la manera en que se ven. La gente se gasta miles de millones de dólares en cirugías y procedimientos para cambiar su apariencia. Otros procuran cambiar cómo se ven haciéndose piercings en el cuerpo o tatuajes, inyectándose tinta en la piel. Dios dice claramente en la Biblia que no deberíamos desfigurar nuestros propios cuerpos con cortes o tatuajes. Debemos usar nuestro cuerpo para glorificar a Dios. Trata tu cuerpo hoy de manera que lo honre.