Regresar

Tu historia preferida en Cuba

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Con mi ejemplo les he mostrado que es preciso trabajar duro para ayudar a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: "Hay más dicha en dar que en recibir". Hechos 20:35, NVI.

Hace algunos años viaje a Cuba en un viaje misionero con Tu historia preferida. Las historias dramatizadas enseñan sobre el desarrollo de buenos valores y principios, a menudo a través de historias bíblicas. Por eso yo creo que son muy buenas y necesarias. Pues bien, durante este viaje en particular, fuimos a Cuba con los presentadores de las historias en español: tío Daniel y tía Elena. Nuestro objetivo era cruzar la isla para llevar eventos especiales cada noche a iglesias repletas de niños.

Cada vez que llegábamos a una nueva ciudad, los líderes locales nos recibían con los brazos abiertos; esos líderes usaban las historias para ministrar a los niños de esa ciudad. La única forma que tenían los líderes para alcanzar a los niños antes de nuestra llegada era invitándolos a sus hogares para escuchar las historias desde un reproductor de CD. Trabajaban duro para proveer un momento especial para miles de niños, además de una pequeña merienda o incluso una hoja para colorear para los niños que iban. Pude conocer a varios de esos líderes durante el par de semanas en que estuvimos allí, y quedé impresionado porque, aunque eran muy humildes, eran super generosos. Una mujer había ahorrado todo su dinero para transformar su hogar en un espacio de reunión para niños, dejando solo un pequeño rincón de la casa para los dormitorios.

Nuestra sociedad nos enseña a acumular cosas. Nos enseña que merecemos todo lo que queramos tener y que recibir es mejor que dar. Pero nada de eso es cierto, y te das cuenta cuando conoces a una persona que, teniendo muchísimo menos de lo que tienes tú, lo comparte todo con quien necesita más que ella. Estas personas brillan con la luz del amor de Jesús, y yo quiero ser como ellos. Hoy se nos recuerda que seremos bendecidos si somos generosos y proveemos para los débiles y necesitados. Hay más dicha en dar que en recibir.