Regresar

La gran excavación

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra. 2 Timoteo 3:16, 17, NVI.

Cuando era niño me encantaba hacer hoyos. Estoy seguro de que mi papá no se alegraba cuando yo excavaba en el patio, pero siempre me fascinó lo que podría encontrar. ¿Quizás un baúl con un tesoro? ¿Oro y plata? ¿Rollos antiguos y mapas? Nunca encontré ninguna de esas cosas en el patio, pero cuando crecí tuve la oportunidad de ir a una excavación especial. ¡Excavábamos en busca de huesos de dinosaurio!

El sitio de la excavación está en un lugar muy remoto de Wyoming, Estados Unidos, y requirió que transitara por docenas de kilómetros en caminos de tierra, pasando incontables valles y colinas ondulantes. Cuando llegué al sitio de la excavación, hablé con los líderes y pronto me encontré en una de las canteras donde personas de todo el país habían ido a excavar en busca de huesos de dinosaurios. Lo emocionante sobre esta excavación era que los huesos estaban en lo que llaman una “estratificación gradada". Eso significa que los huesos más grandes se encuentran hacia el fondo de la capa, los huesos medianos en el medio, y los huesos más pequeños están en la parte superior de la capa. Esto es emocionante porque significa que cientos de esas criaturas murieron en un evento relacionado con el agua, y luego sus cuerpos fueron arrastrados hasta el lugar en un lío desordenado hasta que todos los huesos se asentaron en el fondo, de pequeños a grandes.

 

En Génesis la Biblia habla sobre un diluvio universal que acabó con la vida de millones de seres vivos en nuestro planeta. En Wyoming vi restos de miles de animales que murieron debido a una gran catástrofe y cómo sus cuerpos quedaron sepultados en ese lugar. La naturaleza nos provee muchas evidencias de que un diluvio universal devastó nuestro planeta. Saber que la naturaleza y la ciencia confirman los relatos históricos que leemos en la Biblia fortalece mi fe. ¿Y la tuya?