Regresar

El fangorí

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto. Levítico 26:4, RV60.

Un par de veces al año tengo el privilegio de ser el orador en un camporí de Aventureros o de Conquistadores en alguna parte del mundo. Cada lugar es único y tiene muchas personas maravillosas. Una vez fui el orador en un camporí de Aventureros en Massachusetts, donde crecí. Fue fantástico poder volver después de tantos años. En otra ocasión fui a un camporí en la isla caribeña de Puerto Rico. Cuando era bebé, nuestra familia vivió en Puerto Rico durante un corto tiempo, y mi padre me contó sobre el lugar al que iría para el camporí.

El camporí se realiza cada año en las montañas centrales de la isla. Cuando aterricé en San Juan, alquilé un auto y manejé hasta el lugar. El clima en San Juan era caluroso, pero cuando comencé a adentrarme en las montañas el tiempo se fue cambiando para asemejarse más al clima típico de una selva tropical: húmedo. Cuando llegué al campamento estaba lloviendo a cántaros. Comencé deseando que la tormenta pasara rápidamente; pero ese no fue el caso. Cuando llegamos el viernes, estaba lloviendo, y para cuando nos fuimos, el domingo de mañana, seguía lloviendo. Podrías pensar que esto estropeo el camporí, pero no fue así; nuestros hermanos y hermanas puertorriqueños son de las personas más gozosas que he conocido. No les importaba la lluvia y nunca dejaron de sonreír, reír y disfrutar de cada momento del camporí. Hasta le pusieron el apodo "fangorí", que es como decir “el camporí del fango”.

Ver la lluvia nos muestra cómo Dios riega la tierra y hace que todo crezca. Que ese sea un recordatorio de que solo Dios puede hacer llover. Mantén una actitud positiva cuando llueva, y siéntete en paz, porque Dios sabe lo que está haciendo.