Regresar

Un vuelo por la línea divisoria

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. Eclesiastés 4:10, RV60.

Hace algunos años participé en un proyecto de filmación que requería que alquiláramos un pequeño avión en Bakersfield, California. Llegamos temprano, poco antes de la salida del sol, para prepararnos y hablar del plan con nuestro piloto. Luego repasamos el guion y decidimos en qué momento del vuelo filmaríamos. Realizamos todos los controles necesarios, y pronto estábamos despegando de la pista.

Para este segmento específico, volaríamos a la Llanura de Carrizo, un lugar desértico donde podíamos observar la Falla de San Andrés: una gran depresión en la superficie de la tierra, causada por el movimiento de las placas tectónicas. La falla tiene una extensión de cientos de kilómetros en California. Para llegar allí, teníamos que volar durante unos quince minutos sobre las llanuras agrícolas del centro de California. Luego, había que sobrevolar una pequeña cordillera. Unos minutos después pudimos mirar la maravillosa vista. La falla se veía como una grieta gigantesca en la tierra, ¡tan extensa como alcanzaba la vista!

Así como se han formado grietas en la tierra, a veces se forman grietas entre amigos. La confianza es el pegamento que mantiene fuertes las relaciones, pero si no eres cuidadoso y quebrantas la confianza de tu amigo, la relación puede ser difícil de reparar. Como no puedes controlar a otros, procura ser el mejor amigo que puedas ser, el más leal y confiable, y orar para que Dios bendiga a tus amigos, porque estas cosas sí dependen de ti. Atesora y protege tus amistades; son un regalo de Dios. De lo contrario, puedes llegar a quedarte sin amigos.