Regresar

La kipá prestada

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Apocalipsis 21:1, 2, RV60.

Estaba en Jerusalén, frente al impresionante Muro de las Lamentaciones, una L parte del cimiento del templo original construido por el rey Herodes. El rey Herodes fue famoso en la Biblia porque pidió astutamente a los sabios de Oriente que le dijesen dónde estaba el Niño Jesús. Los hombres judíos tienen que cubrirse la cabeza durante la oración, y yo también tuve que hacerlo para visitar el muro. El problema era que no tenía una kipá, pero afortunadamente me dieron una versión de papel que se ajustaba a mi cabello con un pasador. Al caminar hacia el muro, mi momento de asombro se vio interrumpido cuando el viento sopló y mi kipá de papel salió volando. Me avergoncé de tener que salir corriendo detrás de ella. No quería ser irrespetuoso a sus tradiciones, así que logré agarrar la kipá y volví a ponérmela en la cabeza. La sostuve allí con mi mano durante el resto de mi visita. Llegué, al fin, hasta el muro mismo.

Los judíos acuden al Muro de las Lamentaciones con oraciones escritas en diminutos pedazos de papel, los cuales meten en las grietas entre las enormes piedras del muro. Mientras hacen esto, pronuncian oraciones en voz alta, y a veces también lamentos suplicantes. Me senté allí durante varios minutos, grabando todo en mi mente. Se me ocurrió que estaba feliz de poder hablar con Dios en cualquier momento y en cualquier lugar.

Los judíos aman a Dios, pero la mayoría no cree que Jesús sea el Mesías. Dios le está ofreciendo al mundo un lugar en la ciudad celestial a todo aquel que ama y acepta el sacrificio de Jesús. Se nos ha encomendado la tarea de enseñarles a los judíos y a todas las personas del mundo acerca de Jesús, para que puedan tener la posibilidad de vivir en la ciudad celestial. ¿Sabes cuál es el nombre de esa ciudad? ¡Vuelve a leer el versículo de hoy!