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¿Por qué el pozo de Jacob es tan famoso?

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“Pero el que beba del agua que yo le daré, nunca volverá a tener sed. Porque el agua que yo le daré se convertirá en él en manantial de agua que brotará dándole vida eterna” (Juan 4:14).

Jacob acampo cerca de la ciudad de Siquem con su familia. Para no entrar en conflicto con los pobladores de la región, cavó un pozo para extraer agua para sus parientes y sus animales. Era un pozo profundo, de más de 23 metros.

Muchos años más tarde, Jesús viajó con sus discípulos hasta la ciudad de Samaria. Era cerca del mediodía y mientras Jesús descansaba al lado del pozo de Jacob, los discípulos fueron a buscar algo para comer. Entonces, apareció una mujer con su cántaro para sacar agua del pozo. Jesús la vio y le pidió que le diera de beber del pozo de Jacob. Conversando con ese extranjero, ella reconoció a Jesús, no como un profeta, sino como el Hijo de Dios.

Los años han pasado y el pozo de Jacob sigue estando en el mismo lugar y lleno de agua.

¿Sabías que la misma invitación que le hizo Jesús a la samaritana aún está vigente para nosotros? La Biblia dice: “Pero el que beba del agua que yo le daré, nunca volverá a tener sed. Porque el agua que yo le daré se convertirá en él en manantial de agua que brotará dándole vida eterna” (Juan 4:14).

Desafío:Dibuja un pozo de agua aquí y abajo escribe el versículo que aprendimos hoy. Piensa en su significado.

Lee más en la Biblia, [Génesis 33:18-20, 37:12]; [Juan 4:12].

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