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Oración infatuada

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Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Mateo 14:28

Aveces es mejor que Dios no responda nuestra oración.

Como todos los discípulos, Pedro estaba infatuado con la idea de que Jesús sería el siguiente rey de los judíos (ver Juan 6:61-64). Por eso oró de este modo (Mat. 14:28). Pedro se sentía "ganador", seguro de aquel "rey" en quien decía creer. Toda su confianza se fundaba en su imaginación.

Cuando escuchó la voz de su Maestro en el fragor de la tempestad, Pedro fue invadido por un gozo fatuo, y le dijo al Maestro que le permitiera ir a su encuentro caminando sobre las aguas. Jesús accedió; y Pedro comenzó a caminar sobre las olas. Pero al sentir la fuerza del viento, tuvo miedo y se hundió (vers. 30).

No era necesario que él caminara sobre las aguas, pero quiso probar a Jesús. Se dirigió a él con un "si" condicional: "Si eres tú"; es decir, "si eres el Rey de los judíos, manda que vaya". Pedro quiso usar el poder de Jesús; y cuando creyó que dominaba el oficio de caminar sobre las olas los vientos lo hundieron. Su infatuación ya lo había derribado.

Solo podemos caminar sobre "las olas de la vida" si miramos a Jesús, no los vientos. ¡Solo podemos vencer las pruebas de la vida si no pretendemos usar a Jesús!

Cuando estamos sobre "la cresta de la ola" y las cosas parecen que nos están saliendo bien, y disfrutamos infatuados del éxito aparente, oramos como Pedro: "Señor, manda que yo vaya". ¡Queremos controlar a Dios!

Cuando dejamos de mirar al Maestro, perdemos el sentido de la realidad, y los vientos nos golpean con dureza. ¡Bendito Señor, que no nos abandonas cuando nos hundimos! El fracaso puede llevarnos a mirar a Jesús nuevamente. En este sentido, es mejor el fracaso que el éxito.

La oración infatuada es la oración del "si condicional": "Si Dios quiere que me case con este joven, que lo haga venir a visitarme en Navidad". "Si Dios quiere que compre esta casa, que me lo revele en un sueño". "Si tú eres, manda que yo vaya a ti sobre las aguas".

Es mejor decir: "Señor, te amo. Tú lo sabes todo. Sé que lo que tú quieres es lo mejor para mí".

Oración: Señor, te amo y te entrego todo mi corazón.