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¿Es de mala educación dejar comida en el plato?

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«Oh Dios, ¡pon en mi un corazón limpio!, ¡dame un espíritu nuevo y fiel!». Salmo 51: 10

Todo depende del lugar donde estés. Si vives en ciertos de países de Oriente y dejas comida en el plato, volverán a servirte más. En cambio, en Occidente, dejar comida no está bien visto en casi ningún país, ya que hay muchas personas que no tienen que comer. Por eso mamá y papá insisten siempre en que tienes que terminarte todo lo que te han servido.

En Occidente, usamos un plato para cada persona; en algunos lugares de Oriente, hay países donde la comida se sirve en el centro para todos, y cada uno va agarrando de ahí, por lo que nadie tiene su plato individual. Pero sea como fuere la costumbre, en ambos casos es muy importante que los platos en los que se sirve la comida estén limpios. Los fariseos eran extremadamente cuidadosos con la limpieza de los platos, los vasos y los utensilios que usaban para comer; pero en su vida personal, no eran tan impecables. La limpieza la hacían para que los demás los vieran y pensaran bien de ellos, en lugar de hacerla por las razones correctas.

Esta conducta no le gustaba a Jesús, porque mostraba una manera superficial de entender la religión. Para tener una vida limpia por dentro, que se refleje en conductas buenas, tenemos que pedirle a Jesús que nos ayude. «Oh Dios, ¡pon en mí un corazón limpio!, ¡dame un espíritu nuevo y fiel!» (Salmo 51:10).

Desafío: Escribe este versículo sobre un plato descartable. Decóralo y colócalo en un lugar especial de tu casa.