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Delantales blancos

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"Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos" (Lucas 6:19).

En su libro Delantales blancos. Otilia Peverini trata sobre la noble tarea de los enfermeros misioneros. Ella lo escribió con el corazón, ya que se dedicó a esa profesión toda la vida. El Sanatorio Adventista del Plata, en la Argentina, fue para Otilia su segunda casa. Allí se formó como enfermera, se desempeñó como jefa del equipo de enfermería y pasó sus últimos años como paciente.

Uno de sus recuerdos más conmovedores es del Dr. Carlos Westphal, hijo del pastor Frank Henry Westphal, más conocido entre nosotros como Francisco, el primer misionero enviado a Sudamérica. Además de ser médico de la institución, un cirujano audaz, obstetra y profesor. Carlos también era un predicador apasionado por el Apocalipsis.

Él era buscado por personas que llegaban desde lejos y. muchas veces, se pasaba la noche entera asistiendo un parto y luego volvía, sin descansar, para cuidar a los pacientes que lo esperaban: En una ocasión. Otilia lo acompañó en un parto que duró una noche entera de invierno. Al amanecer estaban exhaustos y hambrientos, y tuvieron que enfrentar una lluvia persistente en el camino de regreso. El Dr. Westphal se engripó y tuvo fiebre, pero fue directamente al sanatorio para continuar con su trabajo.

Otilia visitó al Dr. Westphal en sus últimos días de vida, algunos años después de su jubilación. Ella cuenta: "Le era difícil hablar. Tomé una de sus manos, que tantas vidas habían salvado. Entonces, él me dijo: 'Así es la vida. No llore. Estoy listo para descansar'. Y fue así como un gran médico misionero, pionero, altruista, eficiente y dispuesto a servir en diferentes actividades descansó". Terminó su carrera,  pero dejó un legado que permanece en la vida de todos los que fueron beneficiados por él y sus descendientes.

Los delantales blancos nos hacen recordar el carácter de Jesús, el médico misionero que vino del cielo, no para cuidar personas sanas, sino para recuperar a enfermos. Hoy necesitamos más profesionales de la salud y otros voluntarios que continúen la obra médico-misionera que Jesús comenzó. Viviendo y compartiendo nuestro mensaje de salud, tú también puedes ayudar a transformar la vida de alguien.