Regresar

Corazón alegre

Matutina para Android

Play/Pause Stop
“El corazón alegre constituye buen remedio; mas el espíritu triste seca los huesos” (Proverbios 17:22).

¿Qué tal experimentar un remedio gratuito, fácil de usar y que actúa en cualquier situación? Esa recomendación es bíblica y tiene un gran impacto en la expectativa de vida, el mantenimiento sano de las relaciones y el equilibrio emocional.

Las emociones tienen origen en la mente, pero actúan directamente en el cuerpo. La manera en que lidiamos con ellas provoca reacciones positivas o negativas sobre nosotros, causando, previniendo o hasta “resucitando” enfermedades.

¿Por qué no cultivar sentimientos de satisfacción, paz, equilibrio y amor, para llevar al cuerpo a tener más salud? Actitudes simples pueden determinar la diferencia. Por ejemplo, usas 72 músculos para fruncir la frente y solo 14 para sonreír.

Es innegable que en algunas situaciones un estado de negatividad es el resultado de la ausencia de elementos químicos que favorecen la salud emocional. Sin embargo, en situaciones normales, sonreír es más fácil que hacer “cara fea”. Ese remedio divino actúa no solamente en el cuerpo, sino también en la expresión facial (ver Prov. 15:13).

Una descripción no oficial del apóstol Pablo relata que era de baja estatura, más o menos de un metro y medio; era calvo, con muy poco cabello sobre las orejas; tenía una nariz grande, cejas gruesas que se unían sobre la nariz y piernas chuecas. Quien hizo esa descripción, sin embargo, la concluye diciendo que, al hablar, el apóstol Pablo parecía un ángel de Dios. Su actitud transformaba su apariencia.

La falta de un corazón alegre trae perjuicios aún mayores, pues muchas personas negativas tienen dificultades en sus relaciones y aceptación. El mal humor que manifiestan hace que el clima se vuelva pesado. Algunas personas se vuelven críticas y mantienen pensamientos pesimistas sobre casi todo. Esas características son un repelente natural. Por otro lado, el buen humor atrae a las personas y ayuda a crear un ambiente favorable.

La receta divina para la salud emocional está disponible para todos. Aquellos que no tienen fuerza ni para sonreír, pueden mirar al Cielo y tener la seguridad de la acogedora sonrisa divina. Independientemente de nuestra situación emocional, podemos orar hoy para que Dios nos muestre motivos para tener alegría. Busca mantener una sonrisa en el rostro y alegría en el corazón.