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El rescate de un mensaje

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“Diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas” (Apocalipsis 14:7).

Solo en dos oportunidades Dios advirtió al mundo de una catástrofe venidera: la primera fue a través de Noé (Gén. 6:13-18; Mat. 24:37); y la segunda, por medio de los tres mensajes angélicos (Apoc. 14:6-12). Así como en los días de Noé, él revela su juicio mediante esos mensajes, pero deja clara la amplia posibilidad que les ofrece a todos.

El primer mensaje presenta un rescate. Así, por su medio, se dan oportunidades, se realizan elecciones y, solamente después de eso, se envía el juicio. En el contenido de ese mensaje, se rescatan tres elementos bíblicos:

El Antiguo Testamento. Expresiones como “temer a Dios”, “darle gloria”, “la llegada de su juicio”, “adoración” y “creación del cielo, de la tierra, del mar y de las fuentes de las aguas” son alusiones al mensaje del Antiguo Testamento. El primer mensaje nos recuerda que la Biblia no está compuesta por una primera parte legalista, ilustrativa, histórica y abolida; y por otra sección cristocéntrica, verdadera, espiritual y vigente. El apóstol Pablo es claro: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Tim. 3:16). Sin el reconocimiento de toda la Biblia como revelación, no habrá oportunidad de salvación.

El sábado. Hay un llamado a la adoración a Dios como Creador, que es enfatizado en el mandamiento del sábado. El propio lenguaje del primer mensaje tiene una clara conexión con Génesis 2:1 y 2, y con Éxodo 20:8 al 11; textos que presentan la institución del sábado y el recordatorio del deber humano de observar ese día, respectivamente. El sábado es el símbolo del reposo en la gracia. No considerarlo es rechazar el descanso de la salvación.

La creación. El llamado para adorar al Creador es destacado en un momento crucial de la historia. Poco después del movimiento millerita (1831-1844), que impulsó el primer mensaje angélico, la teoría del evolucionismo tuvo su mayor impulso con el lanzamiento del libro El origen de las especies, de Charles Darwin. Sin el mensaje de un Dios Creador, la base de la teología bíblica se cae. Por eso, el enemigo de Dios trabaja de manera tan intensa para modificar la esencia o, directamente, destruir la creación bíblica. Sin creación no habrá oportunidad de salvación.

Por lo tanto, permite que Dios te use para que el puro y completo mensaje de la Palabra de Dios sea restaurado y predicado a todo el mundo.