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Tomar decisiones

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«Lot miró por todo el valle del río Jordán y vio que, hasta el pueblecito de Sóar, el valle tenía bastante agua y era como un gran jardín. Se parecía a Egipto. (Esto era así antes de que el Señor destruyera las ciudades de Sodoma y Gomorra)» (Génesis. 13:10).

Tomar decisiones forma parte de la vida; hacerlo correctamente es delicado, y para ello necesitamos la dirección de Dios. A veces tomamos decisiones trascendentales sin antes intentar tener claro si estarán de acuerdo con la voluntad divina. Eso fue lo que le pasó a Lot, y también a un joven salvadoreño llamado Juan. Empecemos por Juan.

Juan deseaba vivir en los Estados Unidos. Soñaba con un futuro mejor en esa tierra que en las películas se ve tan próspera. Para él, América era sinónimo de bienestar y felicidad. Sin embargo, su madre oraba para que no tomara esa decisión, pues temía por el futuro espiritual de su hijo. El joven no escuchó los ruegos de ella; solo quería atravesar la frontera y llegar a mejores pastos. En su opinión, se acercaba a la tierra que fluiría leche y miel.

Concretó sus sueños, pero no supo adaptarse a la codiciada llanura. Los fines de semana consumía licor con sus nuevos amigos, que lo llevaron por malos caminos. En lugar de tomar decisiones basadas en los valores del evangelio, permitió que el pecado se adentrara en su vida. Con el tiempo regresó a su país en la más absoluta miseria, cabizbajo y enfermo de sida. Sus ojos se habían entusiasmado con una tierra donde no había sabido vivir sin dejarse arrastrar por las malas influencias.

Hablemos ahora de Lot. Su caso fue similar: alzó los ojos y deseó una tierra que se veía hermosa. Sus sentidos recorrieron sus praderas y tomó una decisión sin antes ponerla en manos de Dios; sin preguntarse siquiera cómo sería su vida espiritual si se mudaba allí. «Ofuscado por sus visiones de ganancias materiales, Lot pasó por alto los males morales y espirituales que encontraría allí. Los habitantes de la llanura eran “malos y pecadores para con Jehová en gran manera”, pero Lot ignoraba eso, o si lo sabía, le dio poca importancia. “Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma"» (Gén. 13:13, 11). ¡Cuán mal previó los terribles resultados de esa elección egoísta!» (Patriarcas y profetas, cap. 12, p. 112).

No permitas que te suceda lo mismo. Somete a Dios cada decisión, por pequeña que te parezca.

Marzo 13

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