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Es bueno ser fiel a Dios

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«Dios dijo: “Yo soy Dios, el Dios de tu padre. No tengas miedo de ir a Egipto, porque allí haré de tus descendientes una gran nación"». Génesis 46:3

-Terminaremos hoy la historia de José -inició el padre durante el culto.

«Mis hermanos tuvieron miedo al saber que yo era José, el gobernador de Egipto, pero les dije que no temieran, que los había perdonado y que Dios lo había conducido todo para bien.

»Abracé a cada uno de ellos y lloré mucho, pero de felicidad. Ahora deseaba ver a mi padre. El faraón me había dicho que trajera a toda mi familia y que les daría tierras donde pudieran vivir. Mandé mucho alimento, regalos y carros para que trajesen lo más pronto posible a mi padre. Cuando mis hermanos llegaron al campamento y le contaron a mi padre todo lo que había sucedido, él no lo podía creer, ¡cómo que su hijo era el gobernador de Egipto! Entonces salió y vio todo el contingente que yo había enviado, y se puso muy contento. Decidió venir a Egipto, pero antes pidió la dirección de Dios, quien le respondió que su descendencia viviría allí por muchos años.

»Cuando me avisaron de que mi padre estaba cerca, no pude esperar a que llegara. ¡Habían sido muchos años de separación! Así que salí a encontrarlo. Al verlo de lejos, me bajé del carro y corrí a abrazarlo. Se veía que las penas lo habían envejecido. Lloramos juntos. El faraón dio a mi familia la tierra de Gosén, pues era ideal para el ganado.

»¡Qué hermoso fue el encuentro! De nuevo pude tenerlo cerca por algunos años más. Mi padre había tenido contacto con el Rey del universo: Dios. Había hablado con él y había recibido su bendición. Dios tomó el control de mi vida y pude comprobar que valía la pena amarlo y obedecerlo».

Tu oración:Querido Dios, gracias porque sé que tú tienes el control de mi vida.

¿Sabías qué?

De la familia de Jacob entraron setenta personas en Egipto.

30 de enero

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