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Dios está contigo

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«Allí el ángel del Señor se le apareció en una llama de fuego, en medio de una zarza». Éxodo 3:2

-En este día, vamos a continuar con la historia que hemos estado estudiando. De nuevo, imagínense que nos la cuenta el mismo Moisés.

«Después de haber sido un príncipe con siervos que estaban a mis órdenes, me había convertido en pastor de ovejas. Tenía que trabajar, pues ya tenía una esposa; más tarde tuve dos hijos y debía mantenerlos. No sabía que allí en el desierto tendría que desaprender mucho de lo que había aprendido en el palacio. Olvidé los lujos que había tenido, pero la majestuosidad de las montañas me hablaba del Creador. Aprendí a depender de Dios y no de mis propias fuerzas. Allí, en la soledad de las montañas, aprendí paciencia y abnegación. Recordaba constantemente la promesa que Dios había hecho a Abraham, Isaac y Jacob, y por ende al pueblo de Israel.

»Un día, cuando llevé a las ovejas al monte Horeb, vi algo que se quemaba. Me fui acercando y me di cuenta de que era una zarza ardiendo, pero que no se consumía. Quise acercarme más, pero escuché una voz que me dijo que no lo hiciera y que me quitara las sandalias porque el lugar era santo. Me cubrí el rostro porque me di cuenta de que era Dios quien estaba hablándome. Con reverencia escuché atentamente. Me dijo que había oído el clamor de su pueblo y que yo sería su libertador.

»Me asusté, porque hacía mucho que no hablaba el idioma egipcio, y la idea de presentarme en la corte del faraón me asustaba, pero Dios prometió estar conmigo y siempre lo estuvo, como también estará contigo si lo deseas y se lo pides».

Tu oración:_____________________________________________________________________________________________________________________________________

¿Sabías qué?

Moisés dejó de ser príncipe a los cuarenta años y fue pastor de ovejas durante cuarenta años.

6 de febrero

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