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Solamente seis mil versículos

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«Me he extraviado como una oveja; ¡ven en busca mía, pues no me he olvidado de tus mandamientos!». Salmo 119:176

-¿Sabían que hay concursos para ver quién sabe más textos bíblicos de memoria? -inició el papá hablando en el culto.

-¿Dónde? -preguntó Mateo.

-Bueno, hay muchas clases de concursos y en diferentes lugares -respondió el papá-, pero les quiero comentar el caso de Isabella, una joven que participó en un programa de televisión en el que concursan niños y adolescentes de siete a dieciocho años de edad. Ella nunca se imaginó cuántos textos de la Biblia iba a tener que memorizar.

-¿Cuántos textos bíblicos memorizó? —preguntó Susana.

-Llegó a memorizar seis mil textos —respondió el papá.

—¡Seis mil textos bíblicos de memoria! - exclamó Susana.

-Así es —continuó el papá—, Isabella reconoce que después de concursar durante cinco años consecutivos en ese programa y haber logrado memorizar tantos textos bíblicos, su vida fue transformada.

-No es para menos —comentó Mateo—. Estudiar y memorizar la Palabra de Dios cambia a las personas.

-Estás en lo cierto -respondió el papá muy satisfecho del comentario de Mateo—. Isabella vive en los Estados Unidos y cuando decidió participar en el programa no sabía el resultado que traería para su vida. Aunque nunca llegó a ser campeona, ella recomienda la memorización de textos de la Biblia. Memorizar la Biblia nos hace recordar las promesas de Dios cuando más lo necesitamos; nos ayuda a compartirlas con otras personas pero, sobre todo, nos transforma. Vale la pena.

Tu oración:Querido Dios, quiero dedicar tiempo cada día para estudiar tu Palabra, memorizarla y ser transformado por tu poder.

¿Sabías qué?

Daniel conocía muy bien las Escrituras, pues registró la profecía del profeta Jeremías en el capítulo 9 de su libro.

29 de febrero

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