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Un asno que habla

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«El Señor hizo que el asna hablara, y que le dijera a Balaam: "¿Qué te he hecho? Con esta van tres veces que me pegas"». Números 22:28

-En la Biblia se cuenta la historia de una burra a la que Dios le otorgó el habla -dijo la mamá.

-¿Qué? ¿Una burra que habla? -se sorprendió Mateo.

-Sí -confirmó mamá—. Ya les cuento la historia. Verán, el pueblo de Israel había acampado cerca de las tierras de Moab, por lo tanto, el rey Balac tuvo miedo y mandó a buscar a Balaam para ofrecerle dinero a cambio de maldecir a Israel. Balaam había sido profeta, sabía que Dios estaba con Israel, pero el pago lo tentó, y dijo a los emisarios de Balac que consultaría con Dios. Pero Dios le dijo que no fuera. Aun así, cuando le fueron enviados otros emisarios con mayores riquezas todavía, Balaam les respondió que consultaría de nuevo con Dios, pero ellos no esperaron y se fueron. Balaam se apresuró a viajar, pues no quería perder aquella recompensa. Dios se enojó porque Balaam emprendió el camino y cuando este iba en el trayecto, la burra vio a un ángel y se salió del camino. Entonces Balaam le pegó; y así sucedió tres veces hasta que Dios la hizo hablar.

-¡Pobre burra! ¡Qué mal la trató su dueño! -comentó Mateo.

-Sí, Balaam maltrato al asna hasta que él mismo vio al ángel. El trato que dio a la burra revela cómo era él. Nosotros debemos tratar bien a los animales, son seres creados por Dios.

-¡Qué pena que un profeta se aparte de Dios! -comentó Susana.

-Todo por dinero —comentó Mateo.

-Cuando otras cosas ocupan el lugar que le corresponde a Dios -dijo la mamá-, cualquiera puede apartarse de él. Es por eso que debemos pedir cada día que Dios viva en nuestro corazón.

Tu oración:_____________________________________________________________________________________________________________________________________

¿Sabías qué?

Balaam murió en la guerra que tuvo Israel contra Moab.

12 de marzo

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