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Obedece a tus padres y a Dios

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«El Señor le dijo: "No te fijes en su apariencia ni en su elevada estatura, pues yo lo he rechazado. No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón"». 1 Samuel 16:7

-Hoy oiremos el culto en la voz de Samuel -explicó la madre.

«Buenos días. Como les dije ayer, el pueblo de Israel pidió un rey y Dios se lo concedió. Al principio, Saúl, el rey de Israel, anduvo en los caminos de Dios, pero poco a poco se fue apartando de él. A pesar de ello, Dios no lo había rechazado por completo y quería ponerlo a prueba. Le pidió que peleara contra los amalecitas. La instrucción divina era que debían destruirlo todo, pero Saúl permitió que lo mejor del ganado no fuera destruido y le perdonó la vida al rey.

»Dios me contó lo que había sucedido, y que le pesaba haber elegido a Saúl como rey. Oré y lloré por él. Al día siguiente, le pregunté a Saúl por qué había desobedecido a Dios y él me dijo que el pueblo lo había presionado y que habían dejado lo mejor del ganado para hacer sacrificios a Dios. Le mencioné que era mejor obedecer a Dios que hacer sacrificios y que Dios lo había rechazado como rey. Saúl se arrepintió, pero no fue de corazón; lo que él deseaba realmente era conservar el poder.

»Dios me dijo que debía ungir a un sucesor; que ya no lo llorara pues había escogido a un hombre con corazón dispuesto a obedecerlo. Obedece a tus padres y ámalos, así aprenderás a amar a Dios».

Tu oración:Querido Dios, ayúdame a obedecerte no como yo quiero, sino como dice tu Palabra.

¿Sabías qué?

Saúl fue rey de Israel durante 42 años.

21 de abril

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