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La temperancia es vital

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"No te juntes con los que se hartan de vino ni con los que se atiborran de carne" (Proverbios 23:20).

En muchas ocasiones me han preguntado sobre la importancia de la salud en la vida espiritual. Lamentablemente, algunos creyentes consideran que el mensaje pro salud es "opcional" y no le dan demasiada importancia. Incluso hay quienes se burlan abiertamente del estilo de vida saludable recomendado por la Iglesia Adventista alegando que "no es un asunto de salvación. La pregunta clave es: ¿Influye la alimentación en las decisiones espirituales? La respuesta es sí, porque tiene que ver, entre otras cosas, con el dominio propio.

La temperancia o dominio propio es más importante de lo que se piensa. Dicha virtud implica la regulación racional de los impulsos naturales, la contención de uno mismo en cuanto a deseos y concupiscencias. La siguiente declaración resulta orientadora: "Uno de los efectos más deplorables de la apostasía original fue la pérdida de la facultad del dominio propio por parte del hombre. Solo en la medida en que se recupere esta facultad puede haber verdadero progreso" [El ministerio de curación, p. 91).

La caída del ser humano en el pecado llegó a través de la codicia y el deseo de no reprimir el ansia respecto a aquello que Dios le había vetado. Mientras que el Señor advirtió a Adán y Eva sobre las consecuencias de la desobediencia, ambos dieron rienda suelta a su gusto haciendo caso de las atractivas sugerencias satánicas en torno al fruto del árbol prohibido. A partir de entonces, no refrenar los gustos y deseos personales ha ocasionado terribles consecuencias en este mundo: desde palabras altisonantes, hasta odios, guerras, perversiones sexuales, homicidios, entre otras cosas. En la vida espiritual, por su parte, la carencia de dominio propio ocasiona cristianos de muy baja calidad, problemáticos, quisquillosos, sensibles a la tentación y, en muchas ocasiones, abandonados a la desesperanza.

La alimentación es un medio para desarrollar el dominio propio. Además, un estilo de vida saludable te mantendrá vigoroso y coadyuvará en tu crecimiento espiritual durante tu paso por este mundo. Hoy, sin embargo, millones de personas sufren graves problemas de salud debido a sus malos hábitos alimentarios. Lo peor de todo, es que son cada vez más los jóvenes que no parecen controlar sus apetitos, a costa incluso de su propia vida.

Este día pide al Señor que te ayude a seguir un estilo de vida saludable y ser temperante en todos los ámbitos de tu existencia.

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