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Guillermo Conrado Roentgen

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Pero el Señor le dijo a Samuel: No juzgues por su apariencia o por su estatura, porque yo lo he rechazado. El Señor no ve las cosas de la manera en que tú las ves. La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón. 1 Samuel 16:7.

Todos se pueden ¡r a casa ahora -anunció Carlos Kettering, profesor de una escuelita de una sola aula, un viernes después del receso. -¡Hurra! -gritaron los niños.

-Los más pequeños se pueden retirar -continuó el Sr. Kettering-, A los mayorcitos los llevaré a Loudonville, para ver la máquina de rayos X que inventó el Sr. Guillermo Roentgen, de Alemania.

-Nosotros queremos ir también -protestó un niño de tercer grado. -No -se mantuvo firme el profesor-. Solo los diez alumnos mayores pueden ir. Es una larga caminata de ocho kilómetros de ida y otros ocho de regreso.

Los alumnos que participaron de ese viaje de estudio reconocieron que había valido la pena la caminata cuando pudieron ver y examinar la máquina de rayos X y tuvieron la oportunidad de contemplar sus propios huesos de pies y manos.

-¿Cómo funciona, profesor? -le preguntaron los niños.

-En el interior hay un recipiente de vidrio dentro del cual existen dos electrodos a los que se les extrajo todo el aire -les contestó el profesor.

Luego les trazó rápidamente un diagrama para que pudieran entender mejor.

-Cuando la corriente eléctrica pasa por uno de los electrodos, llamado cátodo, se origina un rayo. Cuando este rayo choca con el otro electrodo, llamado ánodo, o electrodo meta, despide rayos X. Estos rayos X pueden atravesar casi cualquier sustancia.

-¡ Así como mis zapatos y calcetines! -afirmó uno de los niños.

-¡Es el mejor invento que jamás se haya logrado! -agregó otro.

Pero por maravillosas que sean las máquinas de rayos X, tienen sus limitaciones. Es cierto que pueden detectar huesos rotos, pero no corazones quebrantados. Los coágulos de sangre y tumores son registrados en la película, ¿pero qué, en cuanto a lo que pensamos o sentimos? Tus pensamientos no están al alcance de la máquina de rayos X. No puede grabar tus sueños y planes. Nunca revelará cuánto odias a una persona, ni tus deseos de venganza.

Por otro lado, Dios sí tiene la capacidad de verte tal como realmente eres. Puede ver tus dolencias, tus pesares y pensamientos secretos. Puede ver tanto lo hermoso como lo feo de tu ser, y a pesar de ello, ¡te sigue amando!

Febrero 27

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