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Creso

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¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? Marcos 8:36 (NVI).

En el país conocido ahora como Turquía, gobernaba un rey llamado Creso, durante la época del profeta Daniel. Este construyó en Sardis un monumento de puro oro, plata y piedras preciosas, que llegó a ser una de las siete maravillas del mundo antiguo.

Solón, estadista y sabio ateniense, visitó a Creso un día, quien -según la leyenda- lo llevó a conocer los tesoros de Sardis. Al concluir la visita, Creso preguntó:

-Dime, Solón, ¿quién es el hombre más feliz del mundo?

El rey, orgulloso de sus riquezas, se recargó en el sillón con una sonrisa en los labios. Estaba seguro de que Solón lo nombraría a él.

-Tellus de Atenas -respondió Solón- Tuvo una muerte gloriosa en el campo de batalla.

-Muy bien, y después de él, ¿quién es el hombre más feliz del mundo? -Dos hermanos que conozco, dedicados al cuidado de su madre antes de que muriese.

Un tanto decepcionado, Creso preguntó:

-¿Y qué hay respecto de mí?

-Nunca digas que un hombre es feliz hasta que conozcas toda su vida -respondió Solón-, Existen muchas cosas que son más importantes que el oro y la plata.

Creso quedó intrigado con la respuesta de Solón durante muchos años, hasta que un día Sardis fue tomada por los persas. Capturaron a Creso, lo ataron y lo condujeron a una pila de leña, donde fue encadenado a una estaca.

-¡Solón! ¡Solón! -gritaba mientras las llamas crecían-, ¡Ahora sé qué es más importante que el oro y la plata!

-¡Apaguen el fuego! -ordenó Ciro, con lástima por el prisionero condenado a muerte. Los soldados corrieron en busca de baldes con agua para apagar las llamas, pero todo fue inútil.

-¡Oh, Dios, sálvame! -imploró Creso al Cielo.

En ese preciso instante, una nube negra cubrió el sol. Se escucharon truenos y cayó un tremendo aguacero que sofocó las llamas.

-¡Aunque ahora no tengo nada, realmente soy feliz -confesó Creso-, puesto que tengo vida!

El rey, agradecido, era ahora un hombre cambiado. Sirvió en la corte de Ciro por el resto de sus días.

Marzo 03

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