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PETRÓLEO VIVIFICANTE

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“Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría" (1 Corintios 2:1).

Pablo era un gran teólogo, profesor y predicador. Pero, cuando fue a visitar a los hermanos de Corinto, su postura fue de humildad y sencillez. Lo que notamos es que la predicación de Pablo no se basó en ostentación de lenguaje o en querer impresionar por su sabiduría; no fue con argumentos filosóficos. Fue a los hermanos con el poder y con la sabiduría de Dios, los cuales superaron la sabiduría del mundo y todo el impacto de los sentidos humanos.

Sin embargo, reconoce que la gente no siempre acepta la sabiduría y el poder de Dios. Muchas veces las personas creen que las cosas de Dios son extrañas y locas. El problema es que muchas personas quieren comprender los caminos y la voluntad de Dios desde la perspectiva natural, a partir de su limitada visión, cuando las cosas concernientes a Dios deben ser comprendidas desde la perspectiva espiritual y eterna.

Pablo sostiene que comprender y aceptar los caminos y la voluntad de Dios es posible en tanto tengamos la mente de Cristo; es decir, unidos a él por el Espíritu Santo, pues la presencia del Espíritu Santo equivale a la presencia de Jesús. Por eso, tenemos el mismo sentimiento de Cristo. Por el Espíritu Santo, Jesús habita en el creyente y nos concede su sabiduría y su poder inagotables.

Es necesario usar sabiamente el petróleo disponible para que no se agote y buscar nuevos recursos sustitutos. El asunto, más allá de lo ecológico, está vinculado a fuertes intereses sociales, políticos y económicos. El petróleo provee energía indispensable para la vida diaria. Desde la comida, elaborada, transportada y presentada, hasta cualquier otra actividad, estamos procesando energía. La energía mueve al mundo. Es imposible vivir sin energía. Tener energía es tener poder. Los pocos lo saben y los muchos lo sufren.

También en el plano espiritual es imposible vivir sin energía. Necesitamos petróleo vivificante. No existen sustitutos ni fuentes adicionales. Hay una sola Fuente de poder, plena y abundante, y con cero costo para todos los usuarios. Pablo fue a los corintios en nombre de ese poder.

“Cuando mora Cristo en el corazón por la fe, su Espíritu llega a ser un poder que purifica y vivifica el alma. Cuando la verdad está en el corazón, no puede dejar de ejercer una influencia correctora sobre la vida" (Elena de White, Consejos para los maestros, p. 213).

Hoy el poder de Dios está a nuestro alcance para despertar y vivificar nuestra naturaleza. Concédele el permiso para que él pueda actuar.

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