Regresar

Los dones de Dios

Play/Pause Stop
«Dios nos ha dado diferentes dones, según lo que él quiso dar a cada uno». (Romanos 12: 6)

AYER HABLAMOS DE LOS PLANES MARAVILLOSOS que Dios tiene para cada una de nosotras. Me llena de emoción saber que, para el cumplimiento de sus planes, no nos ha dejado desprovistas. Su provisión es extraordinaria y está al alcance de todas, sin excepciones.

Si quieres caminar hacia el cumplimiento de tus sueños, aprópiate de los dones de Dios para ti. Cuando los tengas visualizados, avanza y atrévete a ser y a hacer. La naturaleza femenina posee rasgos que la hace singular; por otro lado, aun siendo todas las mujeres poseedoras de la misma naturaleza, cada una tiene un sello distintivo. Esta individualidad nos permite «ser y hacer» en el mundo de una forma peculiar, distintiva y única. Lo que no seas ni hagas tú, nadie más lo podrá ser ni hacer. ¿Acaso no dejaría eso un gran vacío?

Nuestra parte consiste en descubrir y desarrollar esas habilidades que Dios está dispuesto a transformar en dones si las pones al servicio de tu desarrollo personal y en beneficio del prójimo. Este nuevo año es tiempo de apropiarnos en forma realista de los recursos personales que poseemos y ponerlos en acción. Cuando lo hagas, te darás cuenta de que hay cosas que nos son fáciles de realizar y otras que, aunque te parezcan imposibles, con esfuerzo personal, dedicación, entrega, práctica y confianza en Dios, podrás llevarlas al plano de lo posible.

Ten el coraje de convertirte en tu mejor opción; es decir, cree en ti, reconoce tus capacidades y no las escondas, porque el Señor no te las ha dado para que las dejes a un lado, sino para que les des buen uso. Atrévete a poner tu «sello personal» en todo lo que hagas. «La marca personal es como el ADN, es algo que nos hace únicos, que nos diferencia del resto, que nos convierte en seres singulares e irrepetibles. Es como nuestra huella digital, algo que nos permite ser reconocidos entre millones de seres parecidos» (Andrés Pérez Ortega).

Comienza hoy haciendo inventario de tus dones intelectuales, emocionales, espirituales y materiales; sé capaz de desafiar un reto llevándolo adelante. Ningún camino se hace largo si al transitarlo vas descubriendo, creando, aprendiendo y sirviendo. Tienes un año por delante y, justo a tu lado, a un Dios amante que se dispone a ser tu guía, consejero y amigo incondicional.

Matutina para Android