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EL MAPA DE ORACIÓN

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"Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones” (Mat. 28:20, NVI).

Cuando era chica, tenía un atlas gigante. Las gruesas "hojas" eran de más o menos de un metro por cincuenta centímetros. Cada página tenía una División de la iglesia y, en los países, se marcaban las principales producciones o industrias, además de las capitales y alguna otra ciudad importante. Dado que me encantaba la geografía, pasaba horas mirándolo.

También me encantaba leer historias de misioneros, así que la misión y el concepto de iglesia mundial fueron acompañándome a medida que crecía.

Cuando llegué a la universidad, enseguida me sumé a las actividades misioneras de la facultad y ahí conocí a un grupo hermoso de gente dedicada totalmente a la misión. El doctor Abraham Acosta y su familia se encontraban entre ellos. Con Ana Lucila, la hija menor, comenzamos un ministerio que nos fascinaba.

Cada domingo, bien tempranito, cuando todo el pueblo aún dormía, nos reuníamos con un grupo del Instituto Misionero a orar. Ahí presentábamos pedidos y motivos de gratitud, los líderes de los diferentes grupos contaban algo sobre las diferentes ciudades que visitaban, cantábamos, orábamos y había una corta reflexión bíblica. El segmento que nos correspondía con Ana Lucila, después de tener en cuenta las necesidades locales, era la presentación de nuestro proyecto: "Penetrando la ventana 10-40 a través de la oración". Cada domingo, mostrábamos imágenes de alguno de los países de la ventana 10-40 y dedicábamos un rato a orar por nuestros hermanos de esos países, teniendo en cuenta las noticias de la iglesia en esos lugares y sus necesidades.

En ese momento, compré un mapa y fui marcando los diferentes lugares donde tenía amigos trabajando como misioneros. Aún lo tengo y lo voy actualizando. Contar con esa ayuda visual me resulta muy útil para tenerlos más presentes, orar más y recordar nuestra misión y dependencia de Dios y de los unos con los otros.

Ana Lucila, así como cientos de jóvenes que participaban en el Instituto, hoy está trabajando como misionera en uno de estos países. Hoy te animo a que puedas leer más sobre la ventana 10-40 y que "adoptes” un país para orar de forma particular por sus necesidades y quizá servir allí algún día. Muchas veces los misioneros están muy solos y tus oraciones y mensajes también pueden hacer la diferencia.

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