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¿Hay alguien ahí?

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«Oré al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores». Salmo 34:4, NTV

¿Te ha pasado a veces que crees que papi y mami tienen ojos en la espalda? Suena extraño, pero es que, aunque sabes que no te están mirando porque estás en otra habitación, de pronto te dicen: «¿Qué estás haciendo?». Es una especie de instinto extraño que tienen los padres y los maestros, como si supieran exactamente lo que estás haciendo, aunque no te están viendo. Gracioso, ¿no? Pero no, nadie tiene ojos en la espalda. Aunque, si conoces a la mariposa búho o caligo, dirías: «¡Tiene ojos en la espalda!».

Esta mariposa tiene dos dibujos en forma de ojos en sus alas que la ayudan a protegerse de los animales que quieren hacerle daño. Cuando un animal se acerca, ella se coloca de espaldas y cuando el animal ve estos dos grandes ojos de búho se alejan rápidamente. El Señor le dio una manera muy singular de ahuyentar a sus enemigos y eliminar su temor a ser el almuerzo de otro animal.

Jesús también ahuyenta tus miedos cuando decides seguirle. La Biblia dice que «ya no tienes por qué tener miedo porque él nunca te dejará solo». Y además «te perdonará cuando se lo pidas», pero lo mejor de todo es que «nunca dejará de amarte».

Así que la próxima vez que sientas un poco de temor recuerda que, aunque no tienes dos ojos de búho para ahuyentar ese miedo, sí tienes un Dios todopoderoso que te dice: «¡No temas, yo te cuido!».

Palabra que aprendimos hoy: Ahuyentar.

Oración: Querido Dios, te pido que cuando tenga miedo me recuerdes que estás a mi lado para cuidarme.

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