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Hablando con amor

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«Y además los ayudó a que comprendieran su mensaje y lo comunicaran mejor». 1 Corintios 1:5, TLA

Hoy te hablaré de un ave especial, llamada diamante cebra. Al diamante cebra le gusta vivir en lugares donde hay muchas plantas y muy cerca de donde hay agua. Para comunicarse con su familia o amigos utiliza un sonido un poco fuerte.

Te pondré un ejemplo para que conozcas esta nueva palabra: comunicar. Cuando tienes hambre, sueño o cuando quieres salir, ¿cómo se lo dices a mamá o papa? ¡Muy bien! Abres la boca y comunicas lo que quieres, y si eres muy pequeño lloras y mamá sabe lo que necesitas. El diamante cebra se comunica con un sonido como el de una trompeta pequeña, así dice lo que necesita.

¿Has escuchado el sonido de una trompeta? Mamá o papá te dirá cómo suena la trompeta. Es un poco ruidoso, ¿verdad? Qué bueno que Dios nos ha dado la capacidad de comunicarnos con palabras, como las que aprendemos cada día. Es mucho mejor que comunicarse con ruido.

Sin embargo, algunos niños hacen ruidos y gritan para comunicarse. ¿Te parece una buena forma decir lo que quieres? ¡No! Dios nos dio la habilidad de elegir palabras bonitas y agradables para hablar con amor a los demás. También puedes comunicarte con Jesús cuando oras o cuando lees su Palabra.

Palabra que aprendimos hoy: Comunicar.

Oración: Padre querido, gracias por regalarnos la habilidad para hablar, de tal manera que podemos comunicarnos contigo y con los demás.

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