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La fe en acción

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«¿De qué le sirve a uno decir que tiene fe, si sus hechos no lo demuestran? ¿Podrá acaso salvarlo esa fe? Supongamos que a un hermano o a una hermana les falta la ropa y la comida necesarias para el día; si uno de ustedes les dice: "Que les vaya bien; abríguense y coman todo lo que quieran", pero no les da lo que su cuerpo necesita, ¿de qué les sirve? Así pasa con la fe: por sí sola, es decir, si no se demuestra con hechos, es una cosa muerta». Sant. 2:14-17

Cuando era niño, mi iglesia organizaba actividades entretenidas: Escuelas bíblicas de vacaciones, Escuela Sabática, campamentos de verano y de Conquistadores, ferias juveniles... A mí me encantaban, porque podía pasar tiempo con mis amigos y aprender de Dios. Pero, aunque mi iglesia hacía de todo para enseñarme verdades y doctrinas, no se preocupaban de que yo participara. Tampoco es que hubiera mucho que hacer. Cada sábado, la iglesia repetía lo mismo una y otra vez: música especial (que yo no interpretaba), el rincón de los niños (que yo no impartía), lecturas antifonales (en las que yo permanecía en silencio... Pero una vez que llegaba el mediodía del sábado, no había nada que hacer en la iglesia salvo esperar 165 horas (bueno, una vez hice un truco muy bueno en un concurso de talentos y gané).

Las iglesias han invertido tiempo, energía y dinero analizando que desarrolla la fe en los jóvenes, y lo que han descubierto contradice la práctica común y apoya lo que la Biblia nos ha dicho todo el tiempo: la religión es inútil si no se pone en práctica, y eso requiere salir de los muros de la iglesia.

Un estudio de la Universidad Baylor demostró que «participar en servicios comunitarios es mucho más importante para el desarrollo de la fe del adolescente que participar en la adoración». «Los actos de servicio que llevan a los adolescentes a sentir que tienen un propósito en la vida tienen un profundo impacto en su fe. Su fe se fortalece cuando se sienten llamados a hacer algo. Esto, más que las actividades recreativas o retiros o incluso los estudios bíblicos y la adoración, es lo que realmente hace que su fe madure».

Las oportunidades de servicio ocasionales son buenas, pero los proyectos continuos que desarrollan relaciones tienen más efecto. A la gente no le importa mucho cuánto sabes de religión, sino cuánto te preocupas por ellos. Dile a tu iglesia que quieres hacer algo y marcar la diferencia. Verás cómo se desarrolla tu fe.

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