Regresar

¿Credenciales por el simple hecho de tenerlas?

Play/Pause Stop
«Eligió de entre ellos a doce, [...] a estos les dio el nombre de apóstoles». Mar. 3:14

Hay cosas que me llaman muchísimo la atención. Por ejemplo, si vas a la página web www.ulc.org verás que inmediatamente te explica, en pasos sencillos y rápidos, como convertirte en pastor ordenado según la denominación Universal Life. Solo necesitas una computadora con acceso a Internet y, a golpe de clic, siguiendo las instrucciones, podrás imprimir tu certificado de «Credenciales ministeriales». ¡Listo! Ya eres pastor. Olvídate de clases interminables o de aprender hebreo. ¿Será posible?

Universal Life tiene solo dos creencias fundamentales: «Promover la libertad religiosa» y «hacer lo correcto». Es tan fácil, que podrías ordenar como pastor a tu gato. Esta denominación religiosa existe desde 1959, la inició un bautista descontento que sentía que toda persona debería tener la oportunidad de encontrar su propio camino espiritual. Sin embargo, ha sido criticada por sus ordenaciones gratuitas, ya que algunos las han usado incorrectamente para evadir impuestos. Obviamente, ese no es el único argumento bajo el cual se puede criticar esta práctica de ordenaciones pastorales instantáneas online, ¿no te parece? La mera idea es absurda.

Según esta página web, las credenciales permiten realizar matrimonios en algunos estados norteamericanos; incluso oficiar funerales, bautizos y otros ritos. Puedes llevar a cabo casi cualquier actividad típica de los pastores. Pero ¿qué ministerio es ese? ¿Cambia vidas? ¿Responde a un llamado de Dios? ¿Lleva a la gente a conocer el evangelio y a convertirse de cara a la salvación? Tomemos como punto de comparación el ministerio de Juan el Bautista.

En Juan 10:41 se nos dice: «Aunque Juan no hizo ninguna señal milagrosa, todo lo que dijo de este hombre [Jesús] era verdad». Juan no tenía ni apellido, mucho menos credenciales ministeriales en ninguna iglesia; pero tenía el activo más importante para dirigir un ministerio: presentaba la verdad tal cual es en Jesús, sin artimañas. Juan lo dio todo por la difusión del evangelio.

Hoy hay un proceso que incluye años de estudio para llegar a ser pastor, sin embargo, Juan no tenía problemas por no ser ordenado. Y hasta donde sé, él no pagaba impuestos, ni tenía una organización sin fines de lucro o un título universitario. Lo más seguro es que tú tampoco tienes nada de eso, pero eso no significa que no puedas entregar tu día a día a mostrar el carácter de Cristo para que otros puedan conocerlo. A través del ministerio de la amistad (porque la amistad es un ministerio), a través de tus relaciones personales, puedes hablar de Cristo a todo el que desee escuchar.

Matutina para Android