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ACORRALADOS POR UNA RAZÓN

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No se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír, Isaías 59:1, 2.

Los egipcios se rieron cuando oyeron las noticias de que el Dios de los hebreos los iba a librar de la esclavitud.

“Mírennos”, se burlaron. “Somos los más ricos, la nación más poderosa del mundo entero y adoramos a los dioses que ustedes llaman falsos. Si su Dios es tan poderoso y misericordioso y justo, ¿por qué no hace algo con la esclavitud? Nuestros dioses nos han hecho lo que somos. ¿Y el Dios de ustedes?”

“Tales palabras destruyeron las esperanzas de muchos israelitas” (Patriarcas y profetas, p. 265).

Había unos pocos israelitas que conocían la respuesta al problema. Eran fieles al Señor y entendían exactamente por qué Israel estaba envuelto en semejantes problemas. Por muchos años, el pueblo se había escabullido de Dios. Se habían casado con gente de naciones paganas y habían comenzado a adorar ídolos. El Señor no podía protegerlos si ellos no lo amaban o no lo querían cerca.

Moisés los había iniciado en la observancia del sábado de manera regular, y esto había traído mayores problemas. ¿Cuántos golpes más habría por no hacer suficientes ladrillos? ¿Cuánto más podrían aguantar? Cuando Moisés intentó animarlos, estaban demasiado cansados y demasiado tristes siquiera para escucharlo. Todas aquellas maravillosas señales que les había mostrado no significaban mucho ahora. Estaban tan agotados, tan enfermos y se sentían tan desanimados que sus esperanzas se hundieron más bajo que nunca.

Como algunos cristianos que creen que, una vez que han aceptado al Señor, todo será color de rosa, los hebreos pensaron que su liberación iba a ser fácil.

Creyeron que simplemente Un día empaquetarían sus pertenencias y saldrían de Egipto saludando a los capataces y al viejo Faraón. No contaban con ningún problema especial o pruebas de fe.

Pero, si Dios les iba a enseñar alguna vez a confiar en él, necesitaba fortalecer esas ideas espirituales laxas. Mientras estaba haciendo esto por los israelitas, también les enseñaría a los egipcios unas pocas lecciones sobre los falsos dioses y quién realmente era el único Dios verdadero.


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