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Dos decisiones, dos destinos

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"A los cielos y a la tierra llano por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición, escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia" (Deuteronomio 3: 19).

Un día como hoy, en 1954, Elvis Presley grababa su primer disco. Sus primeros contactos con la música, sin embargo, provinieron de la música sagrada, no la secular. Su madre asistía asiduamente a la iglesia Asamblea de Dios, y allí aprendió a cantar música góspel. No obstante, es más recordado como el primer ícono de la música rock.

George Beverly Shea fue otro cantante cuya carrera comenzó con música cristiana. Hijo de un pastor protestante y una madre organista, soñaba con poder dedicarse a la música. Finalmente, le llegó una oferta. Podría dedicarse a la música y ganar mucho dinero... pero interpretando canciones seculares. Tenía que enfrentar una difícil decisión: hacer lo que toda la vida había soñado, dedicarse a la música, pero dejar de poner sus dones al servicio de Dios; o seguir confiando en que Dios dirigiría todo.

Una noche, llegó a su casa meditando sobre la decisión que debía tomar. Se sentó frente al piano, para practicar una canción que tenía que interpretar el domingo. Entonces, su madre se le acercó con una poesía de Rhea Miller titulada: "I´d Rather Have Jesus". Sus palabras golpearon de tal modo a George que, de inmediato, se puso a escribir la música para esta poesía. La canción que Shea creó esa noche figura en el Himnario Adventista bajo el título de "Prefiero a mi Cristo”. Este himno ha sido entonado en todo el mundo por millones de cristianos.

Shea decidió rechazar el ofrecimiento de trabajo que le habían hecho. Ese domingo, entonó la canción que había compuesto. Poco tiempo después, el mismo Billy Graham le pidió que cantara en sus cruzadas de evangelización. Al final de su carrera, llegó a ganar diez Grammy.

Dos caminos escogidos; dos destinos diferentes. Elvis Presley murió a los 42 años por causa de su adicción a los fármacos. George Beverly Shea murió a los 104 años, luego de dedicar toda su vida a alabar a Dios con su voz.

Hoy puedes decidir qué harás con tus dones. Tu decisión hoy puede marcar el resto de tu vida; y aún más allá, hasta la eternidad. MB


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