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La verdadera libertad

Matutina para Android

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"Inclina tu oído para escucharme y ponme en libertad" (Salmos 71: 2, NTV).

Parecía una edición más del Super Bowl (la final del campeonato de la National Football League, principal campeonato profesional de futbol americano en los Estados Unidos). Pero esa noche del 22 de enero de 1984, uno de los comerciales llamó la atención. Era la publicidad del lanzamiento de la Apple Macintosh, la primera computadora en popularizar el mouse y la interfaz gráfica. Muy pocos sabían, para ese entonces, que esa computadora personal haría historia de la mano del fundador de Apple, Steve Jobs.

Actualmente, las computadoras y los equipos electrónicos inteligentes de Apple (iPad, iPhone, iPod, Watch) son sinónimo de vanguardia, diseño elegante y tecnología de punta. Ante el lanzamiento del nuevo modelo de iPhone, miles montan guardia en la entrada de las tiendas para ser los primeros en comprarlo. Steve Jobs, ya fallecido, se ha convertido en un personaje de culto.

En ese primer comercial, titulado "1984, Apple hacía referencia a la novela de George Orwell, 1984. Muchos piensan que, en esa novela, el autor vaticina una sociedad donde se manipula la información; y se practica la vigilancia masiva, y la represión política y social. De acuerdo con el comercial de Apple, la nueva computadora personal Macintosh venía a romper la manipulación de la información y la vigilancia masiva, ofreciendo una nueva libertad personal.

Más de treinta años después, estamos en condiciones de evaluar si las computadoras, y Apple en particular, han logrado brindar mayor libertad de información y de acción al individuo. Si bien es cierto que hoy las computadoras ofrecen mayor disponibilidad de información (una avalancha de ella, precisamente), no se percibe una mayor independencia y libertad de pensamiento. Al contrario, la información continúa siendo manipulada, y muchos piensan que las personas se han vuelto esclavas de sus "teléfonos inteligentes” (Smartphones), tabletas y otros dispositivos electrónicos. Puedes abordar un bus o un subterráneo en cualquiera de las grandes ciudades del mundo, y ver al 90% de las personas enfrascadas en las pantallas de sus dispositivos, como Zombis, muertos vivientes esclavos de la tecnología.

Y es que más acceso a la información no significa, automáticamente, mayor libertad; a decir verdad, la información en sí misma no es la clave de la verdadera libertad. La libertad se encuentra en Cristo, que es el camino, la verdad y la vida. Por eso el apóstol Juan afirmó que solo la verdad personificada en Cristo puede traer libertad absoluta. Por eso, hoy, en lugar de buscar agua en las cisternas vacías de las computadoras y los dispositivos inteligentes, busca la verdadera libertad que hay en Cristo Jesús. Solo esa verdad te hará libre. MB


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