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Jesús, conviérteme en imán

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Todos los recaudadores de impuestos y gente de mala reputación solían reunirse para escuchar a Jesús, Lucas 15: 1.

LA ATMÓSFERA en torno a Jesús era electrizante. Algunos se sentían atraídos hacia él, absorbían su torrente de amor y la sentían fluir en ellos. Otros se alejaban. Luego ejercían el mismo efecto en otras personas: unas se sentían atraídas y otras quedaban repelidas.

Jesús sabía que si iba tras el joven rico que se alejaba, solamente lo repelería con más fuerza, como un imán. Puso el ejemplo de cómo debemos respetar las decisiones ajenas. Cuando dejamos a la gente en paz, será más fácil que cambie la polaridad de su campo magnético a positiva y después sea atraída.

Jesús dijo que las necesidades de los recaudadores de impuestos y demás pecadores los atraían hacia él, pero las decisiones de los fariseos y maestros de la ley los repelían.

Los dirigentes de la iglesia arrastraron a la mujer pecadora hasta la presencia de Jesús, pero su amor la condujo a su corazón. Toda vez que la furia de ellos provocó que la llevaran a Jesús, su amor hacia ella los repelió y uno por uno se retiraron.

Jesús vio cómo sus discípulos cambiaban de postura cuando elegían su atmósfera y luego la de Satanás. En el mismo capítulo Jesús dice a Pedro que los hombres no le habían revelado que él era el Cristo, sino Dios. En los siguientes versículos, Jesús dice que cuando Pedro rehusó aceptar que él moriría, no eran sus palabras sino las de Satanás.

Aun así Jesús creyó en Pedro y gentilmente lo atrajo con cuerdas de amor que no se tensan o rompen. Cuando Pedro lo negó, la mirada de amor sin resentimientos de su Maestro por fin acabó con la atracción que la autosuficiencia ejercía sobre el discípulo. En la cruz, la actitud sumisa de Jesús repelió a un ladrón pero atrajo al otro. Esa misma noche Judas decidió interrumpir toda conexión magnética con Jesús y dejó que lo atrajera Satanás.

«Padre, gracias por amarme demasiado como para dejar de atraerme hacia ti. A veces siento que me hago pedazos, polarizada, cuando trato de permanecer en medio de ambos polos magnéticos, cuando quiero hacer mi voluntad y al mismo tiempo responder a tu llamado. Sé que las experiencias de mi vida que permites me conducen a una decisión final.»

Lana Fletcher


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