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Jack

Matutina para Android

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Yo recomiendo la alegría, porque no hay más felicidad para el ser humano bajo el sol que [...] disfrutar, pues eso le acompañará en sus fatigas durante los días que Dios le conceda vivir bajo el sol, Eclesiastés 8: 15.

EN UN FAMOSO EDIFICIO del centro de Manhattan, su silla de ruedas está junto a su colchón. Detrás de él, la ventana muestra una vista espectacular de Nueva York, envuelta en un colorido atardecer. En las calles, miles de taxis amarillos luchan por llegar primero a la luz verde y la gente con prisas.

A mi lado, Jack no ve esa asombrosa belleza. No porque se niegue, sino porque sus hermosos ojos azules noven. Tampoco puede preguntarme qué veo porque no puede hablar. Pero alegremente ríe con todo su corazón cuando le describo el cielo y todo lo que allá podrá hacer y experimentar. Le digo cómo podrá correr y jugar con otros chicos, alimentar a los animales y hablar con Jesús cuando quiera mientras viajan juntos a planetas distantes o se sientan con los pies colgando sobre aguas cristalinas, alimentando a los peces.

Esa noche, cuando recibí mi paga por cuidar a Jack, él medio una lección de felicidad gratuita. Me mostró que ni las posesiones o los logros, tampoco lo que puedes ver, dan completa felicidad, como sí el hecho de elegir, conocer gente nueva, reír y ver maravillas, aun con ojos ciegos.

Aunque tiene ocho años, Jack sabe más de la felicidad que la mayoría de la población mundial. Para él, las apariencias son inútiles. No corre como loco tras algo que no tiene, ni siente que pierde su valioso tiempo al estar con alguien que le cuenta historias agradables mientras juega con su cabello. Ha aprendido a aceptar todo y reír con gusto. No le faltan motivos para llorar pero ha decidido encontrar siempre razones para reír.

Espero que así como yo, aprendas con Jack el simple secreto de ser feliz sin importar las limitaciones e injusticias. No importa la silla de ruedas o que nunca hayas visto todos los colores que describen los demás.

Simplifica tu vida. Sé feliz con lo que tienes. Deja que Dios teame y también la gente que coloque en tu camino. ¡Ríe mucho!

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