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Liderazgo servicial

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El Hijo del hombre no ha venido para ser servido, sino para servir y dar su vida en pago de la libertad de todos, Marcos 10: 45.

EN MI VECINDARIO, observé algo que me recordó el ejemplo de líder servicial de Cristo cuando estuvo en esta tierra. Era el Rey de reyes, pero lavó los pies sucios y polvorientos de sus discípulos.

Cierta mañana, muy temprano, vial director de nuestro centro comunitario usar una barredora comercial de exteriores, limpiando el frente del centro. En ese lugar hay una guardería, también se realizan actividades para ciudadanos de la tercera edad y se ofrecen otros servicios al barrio.

El centro tiene contratado a un barrendero, pero a la hora de abrir el centro, no estuvo presente. La descripción de funciones del puesto directivo no incluye barrer la entrada, pero el director quería que estuviera limpia y llamativa. No se consideró demasiado digno como para hacer ese trabajo, porque le interesaba la respetabilidad del centro, no su prestigio o autoridad.

Tampoco Cristo consideró su puesto supremo de Hijo de Dios demasiado alto como para servir y sacrificarse por la salvación de la humanidad. Mediante su ejemplo, nos demostró que la esencia absoluta de un verdadero líder radica en su actitud y disposición para servir con fidelidad, en busca del beneficio de los demás. De hecho, el apóstol indicó: «Compórtense como lo hizo Cristo Jesús, el cual, siendo de condición divina no quiso hacer de ello ostentación, sino que se despojó de su grandeza, asumió la condición de siervo y se hizo semejante a los humanos» (Filipenses 2: 5-7).

Fue una afirmación viviente de liderazgo servicial, ver al director limpiando concienzudamente la basura amontonada frente al centro, porque él estimaba la apariencia del lugar más que a su ego. Para mí, como anciana de iglesia, fue la imagen viva de lo que significa ser un líder servicial; más que un sacrificio de tiempo y energía, también delego. Oro para que yo tampoco dude en servir cuando las circunstancias lo exijan. Como el mismo Jesús dijo: «El más grande entre ustedes será el que se ponga al servicio de los demás» (Mateo 23: 11).

Dorothy D. Saunders


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