Regresar

Con una canción en el corazón

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Entonen entre ustedes salmos, himnos y cánticos inspirados. Canten y toquen para el Señor desde lo hondo del corazón, dando gracias siempre y por todo a Dios Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Efesios 5: 19, 20.

CUANDO ERA JOVEN, fui parte de la Sociedad de Voluntarios Misioneros. He conservado un elemento del juramento del grupo con los años: Conservar una canción en el corazón.

Aunque mi voz no es gran cosa, puedo entonarme bien y seguir el ritmo de una melodía. Durante los últimos años he aprendido que conservar una canción en el corazón es importante para mi bienestar. Me gusta la música de alabanza contemporánea que da gloria a Dios por sus maravillosas características. Con éxito me anima también a adorar. Sin embargo, Dios ha renovado mi interés en los viejos himnos de la iglesia. La letra de esas canciones de ayer nutre mi alma. Como los salmos de David, calman mis necesidades inmediatas. Ponen en palabras los pensamientos que no puedo expresar.

Mi esposo y yo somos líderes de oración en nuestra iglesia y nos encargamos del servicio de los miércoles. Hace poco le comenté al grupo cómo Dios aún me habla mediante las palabras del himno favorito de mi madre, «Del Padre los bienes». Dios me recuerda que mi verdadera identidad no es la de una anciana, sino la de una amada hija del Rey. Pregunté al grupo si alguien tenía alguna historia relacionada con una canción que hubiera mejorado su relación con Dios. ¡Sí, hubo varias historias!

Así que comenzamos una serie de historias sobre himnos que han tocado especialmente nuestros corazones y nuestras vidas. Cuando concluimos cada devoción, cantamos en grupo la canción de la noche. Con las mentes llenas del mensaje de la canción, vamos a nuestros respectivos bandos de oración.

Las canciones tienen el poder de repetirse una y otra vez en nuestras mentes, levantando continuamente nuestros corazones al Dios de toda sabiduría y consuelo, rodeado de millones y millones de ángeles cantores. Ya es momento de aprender esas canciones mientras nos preparamos para unirnos al coro masivo del cielo. Conservemos una canción en nuestros corazones.

Carrol Johnson Shewmake


Envía tus saludos a:
No Disponible