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Las palabras correctas

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Panal de miel son las palabras amables: endulzan el alma y sanan el cuerpo, Proverbios 16: 24.

ERA EL ÚLTIMO DÍA DE LA SEMANA de oración juvenil, así que el día estaría lleno de actividades. Los Conquistadores y Aventureros tuvieron un servicio de presentación, una ceremonia formal para recibir formalmente a los nuevos miembros de los clubes. Sabíamos que nuestra hija menor, Casandra, de cinco años, portaría la bandera de los Castores. Durante el servicio de la iglesia nos llevamos una pequeña sorpresa. Nuestra hija menor, Lillian, de diez años, iba a dar el rincón infantil y no lo sabíamos. Cuando llegó el momento, Lillian se levantó, caminó al frente del santuario y leyó la historia, ¡como si toda su vida hubiera sido una cuentacuentos! Al terminar de «contar» la historia, preguntó si alguien quería orar. Casandra levantó su mano. Hizo una oración simple, pero hermosa, que conmovió muchos corazones.

Cada vez que podemos alabamos a nuestras hijas. Queremos que sepan que no les hacemos notar sus acciones solamente cuando se portan mal. Así que, de camino a casa después de la iglesia, como acostumbramos, alabamos a nuestras niñas porque, además de que habían cumplido con sus labores, habían usado sus talentos para Dios. Primero le dije a Casandra que siempre me conmueve cuando ora. Luego dije a Lillian que me había encantado la historia que había elegido y que la había narrado muy bien. Para no quedarse atrás, Casandra intervino.

-¡Sí, Lillian, fuiste mucho mejor que lo que yo había pensado!

En mi corazón sabía que Casandra hacía un cumplido a su hermana. Aunque resultaba cómico viniendo de una niña de cinco años y nuestra hija de diez no lo comprendió como un adulto, el comentario de Casandra me hizo pensar en cuántas veces hago cumplidos hipócritas. ¿Cuántas veces dije algo, pensando que era positivo, para luego enterarme de que había resultado ofensivo? ¿Con cuánta frecuencia desanimo en vez de motivar, aunque no haya sido mi intención? ¿Con cuánta frecuencia me quejo? ¿Señalo lo negativo cuando la persona necesita que le declare lo positivo y edificante? La respuesta es «sí», más veces de las que me gusta admitir

«Señor, que no sea ese mi caso. Ayúdame a encontrar palabras dulces para el alma.»

Tamara Márquez de Smith


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