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Tratamiento dental prepagado

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Los israelitas llamaron a este alimento maná. Era blanco, semejante a la semilla del cilantro, y sabía a torta de miel. Después dijo Moisés: «Esto es lo que ha mandado el Señor», Éxodo 16: 31, 32.

HACE POCO, MI ESPOSO Y YO hicimos un viaje con la familia, para tener oportunidad de disfrutar a nuestros nietos. Antes, yo había comenzado a depositar una cantidad electrónica adicional a nuestras dos tarjetas de viajero, para asegurarme de que tuviéramos dinero suficiente. Cuando planeamos ese viaje, sabíamos que necesitábamos tratamiento dental pero una vez más, lo pospusimos. Después de todo, no queríamos ir de visita con dolor en la boca y analgésicos que nos impidieran comer

Nuestra última visita al dentista reveló que necesitábamos el tratamiento temprano, no tarde. Pensé que nos quedaba más tiempo pero era urgente. Revisé los estados de cuenta de las tarjetas y descubrí que hacía ya un buen tiempo que yo depositaba dinero extra, así que el costo del tratamiento dental no sería tan alto como había esperado. ¿Teníamos fondos adicionales de sobra? Sí. «Gracias, Señor, siempre nos ayudas a salir de cualquier predicamento», dije.

Eso me recuerda a los hijos de Israel y el maná. El Señor sabía qué necesitaban. No quedaría maná acumulable porque se echaría a perder. Dios dejaba que cayera doble porción de maná cada sexto día, para que pudieran comer en sábado. Esa provisión no se echaba a perder.

El Señor permitió que tuviéramos esos fondos adicionales sin que lo supiéramos, hasta que los necesitáramos. «Tienen contado hasta el último cabello de la cabeza. No tengan miedo» (Lucas 12: 7). «Dios, ayúdanos a siempre colocar nuestra completa confianza en ti, para que proveas lo que necesitamos a tiempo, cada vez, en el momento apropiado. Amén.»

¿Te has preocupado y pensado que Dios no quería escucharte, o encargarse de tus necesidades? Si como dice la Escritura, Dios enumera los cabellos de nuestras cabezas y cuida a los pájaros y los lirios del campo, ¿no crees que pueda encargarse de nuestros dientes si lo pedimos? Puedo asegurarte que sí. Lo he experimentado.

Betty G. Perry


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