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Allí donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos, Mateo 18:20.

SER PARTE DE UN GRUPO DE ORACIÓN cuya figura central es Dios, afecta positivamente a cualquiera. Así, cada miembro se fortalece en Cristo. Esa fue mi experiencia con mi grupo de oración. Durante los últimos años, nuestro grupo se ha reunido cada primer domingo de mes. Nos turnamos para recibir al grupo en nuestras casas y esto ha fomentado la paz, el compromiso y la unidad. Hemos enfrentado varios retos con los años. Si no fuera por la misericordia de Dios y nuestro compromiso de llamarlo, hace mucho que nos habríamos separado.

Cuando mi hija de dieciocho años me dijo que estaba embarazada, poco podía hacer yo. ¿Qué hace una madre o un padre en esos casos? Gracias a Dios, pues tenía un plan para mí. En ese momento llamé a mis compañeros de oración y en menos de dos horas, nos juntamos en una de nuestras casas. Decidimos llamara Dios. Ayunamos y oramos para recibir conducción y sabiduría.

No le conté a mi esposo del embarazo todavía porque justo antes, había estado en el hospital con un cateterismo cardiaco. Lo habían dado de alta con órdenes del doctor, de que descansara y tratara de reducir su estrés. Mi objetivo era impedir que algún estrés adicional lo hiciera volver al hospital.

Eso «sucedió» el mismo día que me habían dado dos días libres en el trabajo, así que durante tres días ayuné y oré. Dios respondió mi oración al enviar a mi esposo un sueño sobre el problema, antes de que pudiera decirle algo del embarazo de nuestra hija.

Al tercer día de ayuno, cuando mi esposo salía de la casa, mencionó un sueño que había tenido. No le hice mucho caso y le dije que cuando regresara, hablaríamos más del asunto. Cuando volvió esa noche, le pregunté qué había soñado. El sueño había sido exactamente lo que yo le hubiera dicho, excepto que Dios fue más elocuente. Yo nada más confirmé la verdad.

«Querido Dios, gracias por enviar al Espíritu Santo para guiarnos. Quiero expresar enorme gratitud por mi grupo de oración, que me ha acompañado.»

Selene Stewart


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