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A veces es mejor retirarse

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«Huye de las malas pasiones de la juventud, y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz» (2 Timoteo 2: 22, NVI).

TODO EL MUNDO DICE que retirarse es cosa de perdedores, pero hay veces en que es conveniente retirarse a tiempo. Por ejemplo, ¿no crees que es mejor retirar la mano del fuego, que quemarse? Yo creo que sí. Sin embargo, ¿sería conveniente retirarse de la escuela solo porque un amigo te lo dice? ¿O dejar la iglesia porque hay gente que se burla de ti? Creo que en esos casos, retirarse es una mala decisión.

Han habido a lo largo de la historia varias retiradas célebres. Hoy te hablaré de dos. La primera se conoce como «La retirada de los diez mil»; y la segunda, como «La retirada de Dunkerque». Entre las dos hay más de dos mil años de distancia.

La primera debe su nombre a diez mil soldados griegos que fueron a la guerra a apoyar al ejército de Ciro el Joven contra su hermano Artajerjes. Ciro fue derrotado y murió, y los griegos se encontraron solos en un país extraño. Decidieron que la única forma de salvar la vida era huyendo. Era arriesgado, pero decidieron hacerlo de todos modos. Atravesaron ríos y montañas, enfrentaron varias veces al enemigo; también el viento y el hambre; pero continuaron. Después de muchos días, llegaron por fin a su país. De los diez mil que intentaron regresa, sobrevivieron seis mil. Toda una hazaña.

La otra retirada ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial. En Dunkerque estaban detenidas las tropas aliadas, que habían sido derrotadas por los alemanes. El ejército inglés y el ejército francés podían haberse rendido allí mismo, y haber perdido así la guerra. Pero en vez de rendirse, los aliados decidieron retirarse. Se embarcaron en canoas, yates, lanchas y cualquier cosa que flotara, y escaparon de una muerte segura más de trescientos mil soldados. Tiempo después, los aliados derrotaron a los alemanes y ganaron la guerra.

La retirada más importante que tú debes hacer es cuando llega la tentación. ¡No te detengas a conversar con ella! ¡¡¡Corre!!! ¡¡¡Huye!!! Si te detienes a pensar si retirarte o no, tu vida espiritual correrá peligro. Si te retiras a tiempo de la tentación, ¡¡¡serás un ganador, no un perdedor!!!


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