Regresar

No aceptes ciertos «regalos»

Matutina para Android

Play/Pause Stop
«Un siervo del Señor no debe andar en peleas; al contrario, debe ser bueno con todos» (2 Timoteo 2: 24).

EN TOKIO, la capital de Japón, vivía un samurái que ya era anciano. La palabra «samurái» significa «el que sirve», y los samuráis estaban al servicio del emperador. Pues bien, este anciano samurái estaba demasiado viejo para la batalla, y se dedicaba a enseñar su arte a los más jóvenes. Pero todo el mundo sabía que, a pesar de su edad, él era capaz de derrotar a cualquiera.

Una tarde, un joven retó al anciano, pero lo hizo de una forma grosera, sin educación, y sin que sirviera a ningún propósito noble. Simplemente quería demostrara todo el mundo que él era mejor. Quería ser famoso. Aquel joven era, lo que solemos llamar, un prepotente. Pero con esa actitud, nadie llega lejos en la vida. Para sorpresa de todos, el anciano aceptó el reto. Sus jóvenes alumnos no estaban de acuerdo con aquella decisión, pero cada uno toma sus propias decisiones y no pudieron hacer nada por impedir la pelea.

Todos fueron a la plaza a presenciar el espectáculo. El joven comenzó a insultar al anciano. Le arrojó piedras, le escupió en la cara, ofendió a sus antepasados… Durante horas hizo todo lo posible para provocarlo, pero el anciano permaneció tranquilo. En la tarde, sintiéndose cansado y humillado, el joven guerrero se retiró. ¡Se rindió primero! De esa forma un tanto extraña, el anciano ganó la batalla.

Tristes porque su maestro había aceptado tantos insultos y provocaciones, sus alumnos le preguntaron:

-¿Por qué no usó su espada, en vez de mostrarse tan cobarde?

-Si alguien se acerca a ustedes con un regalo y ustedes no lo aceptan, ¿a quién pertenece el regalo? -preguntó el anciano.

-A quien intentó entregarlo -respondieron los jóvenes.

-Lo mismo sucede con los insultos -dijo el maestro-. Cuando no son aceptados, continúan perteneciendo a quien los profirió.

Así que si alguien te insulta, entiende que no eres tú el que se queda con el insulto, sino la persona maleducada y grosera que lo dijo. Tú sigue avanzando tranquilo con Jesús.


Envía tus saludos a:
menores@appdevocionmatutina.com