Regresar

Nadie es perfecto

Matutina para Android

Play/Pause Stop
«Bueno solamente hay uno: Dios» (Marcos 10: 18).

LA CEREMONIA de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín, la capital de China, el 8 de agosto del año 2008, fue grandiosa. Millones de personas en todo el mundo pudieron verla en directo, porque muchísimos medios de comunicación la retransmitieron. La verdad que fue preciosa, pero como suele decirse, «no es oro todo lo que reluce».

En ese evento se oyó la voz de una niña que cantaba de maravilla y además era muy bonita. La muchacha cantó una canción titulada «Oda a la patria» y dejó a todos los espectadores impresionados. Pero pocos días después se reveló la triste verdad: la niña que cantó, en realidad no lo hizo. El director de la música de la ceremonia confesó que a la niña que había cantado de verdad nadie la había visto. Se llama Yang Peiyi, tenía entonces siete años, y era muy gordita y con los dientes torcidos. Como era «fea» según la opinión de los organizadores del evento, prefirieron que no saliera por la tele. Y por eso la sustituyeron por Lin Miaoke, de nueve años, que es muy linda pero que no sabe cantar. Sí, Lin se ganó muchos aplausos, pero no eran de verdad porque ella no canta bien. Los aplausos debieron haber sido para Yang Peiyi.

Fíjate cuál es el verdadero problema de este asunto. Los organizadores querían dar una imagen «perfecta» de su país. Y ahí está el problema: que nadie es perfecto. Solo somos personas. Unas tenemos unos talentos, otras tienen talentos diferentes, pero Dios nos los da a todos. Unos somos bajitos y otros altos; gorditos o delgados; rubios, morenos o pelirrojos; ninguno es perfecto, pero todos somos lindos porque Jesús nos ama. ¿Por qué queremos aparentar ser lo que no somos?

El mundo está lleno de engaño, no nos sorprendamos por eso, pero recordemos que hay alguien que sí es real y auténtico: Jesús. Y él nos enseña a quererle y obedecerle. No para ser perfectos, porque solo Dios es perfecto, sino porque quiere ser nuestro amiguito. No pretendamos ser lo que no somos.


Envía tus saludos a:
menores@appdevocionmatutina.com