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Qué olvido

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«¿Acaso una madre olvida o deja de amar a su propio hijo? Pues aunque ella lo olvide, yo no te olvidaré» (Isaías 49: 15).

ACABO DE LEER una noticia escalofriante que, aunque ha pasado recientemente, me recuerda muchísimo a algo que sucedió cuando Jesús tenía tu edad. A ver si eres capaz de conectar las dos historias, que son las dos reales.

Una familia filipina abandonó su país para emigrar a Canadá en busca de una vida mejor. Cuando llegaron a Vancouver, ya en Canadá, tenían que tomar otro avión a su destino, pero les hicieron pasar de nuevo por facturación porque el equipaje que llevaban de mano era demasiado pesado. Cuando estaban facturando las maletas, decidieron separarse para que, el esposo solo, pudiera hacerlo todo más rápido y correr a la puerta de embarque. Total, que cada uno tomó su camino. El papá creyó que la mamá se había llevado al bebé de dos años; la mamá creyó que su pequeño de dos años se había quedado con el papá; los abuelitos creyeron que uno de los padres estaría a cargo de su nietecito. ¿Resultado? El pequeño se perdió.

Sentados en el avión, los miembros de la familia tenían asignados asientos distantes, y como no iban juntos tampoco se dieron cuenta de que faltaba el niño. Fue un guardia de seguridad del aeropuerto el que encontró al pequeño cerca de la puerta de embarque. Las autoridades de Air Canada lograron localizar a los papás antes de que despegara el vuelo. Como el pequeño no necesitaba tarjeta de embarque porque viajaba en las piernas de sus padres, el personal de la aerolínea tampoco había notado la falta de un pasajero.

¿Recuerdas a qué otro niño perdieron sus papás hace más de dos mil años? A Jesús, en Jerusalén. No sé si tú te has perdido alguna vez, si es así, sabrás que es una experiencia bastante angustiosa. Pero más angustioso sería aún que perdieras a Jesús. Nunca dejes atrás a Jesús; no te dejes absorber tanto por las cosas de este mundo, que pierdas a Jesús de vista. Algún día, con él, nos embarcaremos en un vuelo maravilloso hacia la tierra nueva, donde nos espera una vida mucho mejor.


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