Regresar

Alguien que nos comprenda

Matutina para Android

Play/Pause Stop
«Ustedes fueron comprados por un precio» (1 Corintios 7: 23, NVI).

EL DUEÑO DE UNA TIENDA de animales colgó en la puerta de entrada un cartel que decía: «Vendo cachorritos». Como te podrás imaginar, todos los niños del vecindario querían ir a ver a los cachorritos. Así fue como llegó hasta la tienda un muchachito:

-¿A cuánto vende los cachorros? -preguntó.

-A cincuenta pesos -le respondió el dueño.

El muchachito se rascó el bolsillo y sacó unas monedas:

-Solo tengo diez pesos -dijo-, pero me gustaría ver los cachorros.

El dueño del negocio sonrió y, en breve, una empleada salió de la trastienda seguida por cinco pelotitas peludas. Una de ellas caminaba bastante mal. De inmediato, el muchacho se fijó en el cachorrito que renqueaba y preguntó:

-¿Qué le pasa a ese perrito?

-El veterinario dice que tiene mal una articulación de la cadera y que nunca podrá correr -explicó el dueño.

-¡Me lo quedo! -exclamó el muchacho-. Si me permite pagárselo poco a poco.

-Jovencito -añadió el propietario-, si lo quieres te lo regalo, ¿pero no has oído que nunca podrá correr?

Entonces el muchacho se levantó el pantalón y mostró su pierna, mal formada y recubierta de hierros:

-Yo tampoco puedo correr y él necesita a alguien que lo como prenda. Pero no quiero que me lo regale, porque para mí, él vale lo mismo que los otros cuatro.

¿Entiendes que, para Jesús, tú vales lo mismo que los demás? No importa que seamos ricos o pobres, feos o bonitos, sanos o enfermos, con alguna discapacidad o sin ninguna. La gente con mayores dificultades físicas, lo único que necesita es alguien que los comprenda. ¿Serás tú ese alguien?


Envía tus saludos a:
menores@appdevocionmatutina.com