Regresar

La compasión

Matutina para Android

Play/Pause Stop
«Tan compasivo es el Señor con los que le temen como lo es un padre con sus hijos» (Salmo 103: 13, NVI).

UN DÍA, mi esposo me contó una experiencia que vivió cuando era adolescente. Se encontraba de vacaciones cuando, una tarde, sentado a la puerta de su casa, vio pasar a la perrita más flaca que había visto en su vida. El pobre animal era un saco de huesos ambulante. Tenía el hocico largo, estaba sarnosa, la colita, más que una cola, parecía un hilito fino a punto de quebrarse. El hambre se le veía en sus pequeños ojos pero, temerosa de que la maltrataran, no se atrevió a acercarse a mi esposo. Se quedó allí, mirándolo con tristeza, sin moverse.

Mi esposo se compadeció de ella y, entrando a la casa, le llevó algo de comer. Esto se repitió por varios días seguidos, y la pobre perrita y él se convirtieron en buenos amigos. Con el paso de los días, la perrita fue ganando cada vez más peso; su piel mejoró, su mirada se alegró y fue dejando de tener miedo al contacto de la gente. ¡Estaba irreconocible! Real mente parecía otro animal.

Tiempo después, mi esposo regresó al colegio donde estudiaba y no volvió a ver a la perrita durante una larga temporada. Pero cuando regresó otra vez de vacaciones, la encontró con cachorros. Al verlo, lo reconoció inmediatamente y, moviendo ahora una colita linda y esbelta, le presentó con orgullo a su familia, ¡Cómo había cambiado! Y todo porque alguien se compadeció de ella.

Ese es el efecto que tiene la compasión sobre los demás. El que recio be nuestra compasión y ayuda, se siente fuerte y con ánimos para mejorar, para sana, para salir de la situación difícil que tiene o para superar los problemas. Por eso es tan importante que nos compadezcamos de los demás y les echemos una mano amiga. Al hacerlo, les estamos animando a intentarlo una vez más.

Jesús se compadece de ti cuando estás enfermo, adolorido o triste. Nunca te abandona, siempre te ama. Y eso es lo que espera que tú hagas con los demás. Sencillamente, seguir su ejemplo y ser compasivo.


Envía tus saludos a:
menores@appdevocionmatutina.com