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Gracias, Jess, por mi cuerpo

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Le alabo porque estoy maravillado, Salmos 139: 14.

*Necesitarás una hoja blanca y un crayón rojo.

¿Dónde están tus oídos? [Su niño (a) toca sus oídos y dice: «Aquí».] ¿Quién te los dio? (Que responda: «Jesús».) ¿Dónde está tu nariz? ¿Quién te la dio? ¿Dónde están tus piernas? ¿Quién te las dio? ¿Dónde está tu corazón? ¿Quién te lo dio?

La Biblia dice que David era un niño muy agradecido con Dios por todo lo que había hecho por él. Era un pastor de ovejas, pero un día llegaría a ser un gran rey. Desde pequeño, David aprendió a tocar el arpa. Tocaba y cantaba siempre a Dios, para agradecerle por sus bendiciones.

Dios te ha dado un cuerpo maravilloso, que funciona mejor que una computadora. Por ejemplo, ¿sabías que tu corazón late 70 veces por minuto, unas 100 000 al día, y no descansa un solo minuto? Coloca tu mano sobre tu corazón y siente cómo late, o puedes colocar tu oído sobre la parte izquierda del pecho de papá, escucharás su corazón. Ahora corre varias vueltas dentro de tu casa y toca nuevamente tu pecho. Notarás que tu corazón late más rápido.

¿Tedas cuenta de cuán maravilloso es nuestro cuerpo? Eso es solamente el corazón, imagínate todos los demás órganos del cuerpo y sus funciones. Por eso debemos estar siempre agradecidos a Dios por nuestro cuerpo, y cuidarlo mucho.

Mientras cantas el corito que más te gusta, dibuja y colorea un corazón.

HABLA CON DIOS

Gracias, Dios, por darme un cuerpo maravilloso. Dame un espíritu agradecido como se lo diste a David. Amén.


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