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Dios siempre cumple

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«Dios siempre cumple sus promesas, y él es quien los llamó a vivir en unión con su hijo Jesucristo, nuestro Señor». 1 Corintios 1: 9

HAY MOMENTOS EN LA VIDA en los que parece que el sol, las risas y el brillo en nuestros ojos desaparecen por completo. Quizás hayamos vívido algún su ceso desafortunado que nos perturba y que en medio de la situación nos lleva a preguntar: «¿Dónde está Dios?». Si has sentido algo similar déjame contarte mi experiencia.

Acababa de terminar la universidad y había encontrado una plaza de trabajo temporal, con altas probabilidades de quedarme fijo en la empresa. Como mis padres son misioneros estaban fuera del país, así que estaba solo en casa. Los domingos frecuentaba las canchas de fútbol para hacer un poco de ejercicio y encontrarme con mis amigos. Una mañana, durante un partido, un compañero impactó leve mente mi brazo e inesperadamente se fracturó.

Las semanas siguientes estuvieron marcadas por continuas visitas al hospital. Inicialmente los médicos creyeron que había sido una fractura cualquiera; sin embargo, el impacto que había recibido durante el partido no había sido lo suficientemente fuerte como para que el brazo se me fracturara. Me indicaron radiografías, pruebas de sangre y una resonancia magnética, los resultados, aunque no eran conclusivos, señalaban un posible tumor.

Mi oportunidad de trabajo se esfumó, los doctores al ver el posible riesgo me internaron en el hospital y ahí inició mi desesperada búsqueda por comprender el significado de la vida. Curiosamente, en el hospital, lejos de los afanes cotidianos, me sentía más cerca de Dios y mi confianza en él se fue fortaleciendo. Parecía haber lo perdido todo, pero la esperanza en las promesas de nuestro Señor me bastaron, recordé que él me cuidaría hasta el final.

Luego que me ingresaran en dos oportunidades al quirófano para realizar biopsias, el diagnóstico fue favorable: era un tumor benigno. Aunque no he podido volver a jugar fútbol, mi vida ya no corre peligro. Solicité un puesto de trabajo por Internet y actualmente trabajo para esa empresa. Dios cumplió con su promesa, y no solo eso, dicha experiencia me permitió acercarme más a él.

¿Estás atravesando un momento difícil? Ello te puede acercar más a Dios y recordarte queél siempre cumple sus promesas.

 

Edjenn Santos

Costa Rica


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