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Un nuevo comienzo

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«No se angustien ustedes. Crean en Dios y crean también en mí». Juan 14: 1

CUANDO MUCHOS PENSABAN que todo había terminado, en realidad fue el inicio de la mejor etapa de mi vida.

En agosto de 2008, después de una larga conversación con mi amiga Ana Karina, decidí aceptar la invitación para participar en un operativo médico en San Juan de los Morros. Mi única responsabilidad era un grupo de paramédicos. Como tengo un carácter bastante fuerte era la persona indicada para esa tarea, pero lo que nadie sabía era que en mi mente estaban pasando miles de cosas, me agobiaban problemas que no parecían tener solución. En el momento no lo sabía, pero ese operativo médico fue solo la excusa que Dios usó para llevarme a aquel lugar. En esa semana me invitaron a la iglesia donde escuché a un predicador que hablaba sobre el gran amor de Dios.

Yo dudaba de algunas cosas que él decía, pero no me atrevía a exteriorizar mis dudas. El viernes por la noche se me acercó un joven y me dijo con dulzura: «No sé qué pasa en tu corazón, pero hay solución en Cristo Jesús». Quedé impactada no solo por sus palabras sino porque luego añadió: «Aquí encontrarás lo que tu corazón necesita». Desde esa ocasión he considerado a ese joven como mi hermano mayor en la fe.

Unos meses más tarde y después de haber recorrido varias ciudades realizando diversas actividades, ya pesar de mis imperfecciones, decidí entregar mi vida a Cristo en la ciudad de Mérida. Entendí que Dios había utilizado a algunos de sus hijos para que yo comprendiera que hay esperanza y salvación en él a pesar de los problemas.

Hoy han pasado casi ocho años y Dios continúa obrando en mi vida. Algunos que me conocen pueden dar testimonio de lo que Dios ha hecho y continúa haciendo. Por supuesto no sé cuál es tu situación, ni en qué parte del camino te encuentras, pero puedo asegurarte que Dios te ama y desea darte nueva vida y esperanza así como lo hizo conmigo. En mi caso un operativo médico fue el medio, en tu caso puede ser una amistad, un viaje, cualquier contacto u ocasión, por simple que parezca, puede ser el medio que Dios utilizará para transformar tu vida como lo hizo conmigo.

 

María Pérez

Venezuela


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