Regresar

El fuerte

Matutina para Android

Play/Pause Stop
«Por tanto, no tengan miedo, pues yo soy su Dios y estoy con ustedes. Mi mano victoriosa les dará fuerza y ayuda, mi mano victoriosa siempre les dará su apoyo». «Yo te pido que seas fuerte y valiente, que no te desanimes ni tengas miedo, porque yo soy tu Dios, y te ayudaré por dondequiera que vayas.». Isaías 41: 10, TLA; Josué 1: 9, TLA

UN NUEVO DÍA ESTÁ POR COMIENZAR, una vez más el sol va a salir, y hoy enfrentarás nuevas luchas, batallas y pruebas. Quizás hoy sea uno de esos días en los que no tienes ni el más mínimo deseo de levantarte de la cama y salir a afrontar los retos de la vida cotidiana. Vivimos en un mundo lleno de tentaciones y dificultades y eso hace que quizás sientas que ya no te quedan fuerzas, que ya no quieres seguir adelante y que lo único que quieres es tirar la toalla; pues te parece que nadie te entiende y que no vale la pena seguir luchando.

En una ocasión me sentía exactamente así. Me encontraba como misionero en un lugar llamado Sibal. Estos pensamientos negativos no cesaban. Me sentía solo y no atinaba más que preguntarme: «¿Para qué continuar? ¿Qué gano yo con seguir?». Ni la amabilidad de los hermanos ni la amistad de las nuevas personas que conocí llenaban ese vacío de soledad, cuando de la nada salió un personaje en medio de la oscuridad y me dijo: «No tengas miedo, pues yo estoy contigo; no temas, pues yo soy tu Dios. Yo te doy fuerzas, yo te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa». «Yo soy quien te manda que tengas valor y firmeza. No tengas miedo ni te desanimes porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas» (Isaías 41: 10, Josué 1: 9). Habiendo dicho esas palabras, me sonrió y desapareció en medio de la negrura de la noche.

¡Qué maravilloso! ¿Te das cuenta?

No estamos solos, hay un gran Dios, el Dios de las fortalezas, el que te dice: «No, yo soy tu Dios, y estoy contigo». Por eso no hemos de temer ante las gran des adversidades de esta vida, pues el Todopoderoso que sustenta el universo entero, es el mismo que nos promete fortaleza y apoyo. Comienza, pues, este nuevo día con la bendita esperanza que no estás solo.

Enfrenta y gana esas batallas en el nombre de Jesús y entrégate completamente a él.

 

Rodolfo González Martínez

México


Envía tus saludos a: