Regresar

Estás invitado

Matutina para Android

Play/Pause Stop
«Todo esto es un regalo de Dios, quien nos trajo de vuelta a sí mismo por medio de Cristo. Y Dios nos ha dado la tarea de reconciliar a la gente con él». 2 Corintios 5: 18, NTV

HOLA, SOY RICARDO ERNESTO GUERRA ARAUJO y quiero compartir contigo la historia de mi conversión. Un día recibí una invitación muy especial de parte de uno de mis mejores amigos para asistir a las reuniones del Club de Conquistadores de la iglesia a la que él asistía. Al principio le puse mil y una excusas porque yo asistía a la Iglesia Católica; era uno de los aspirantes a viajar a Roma para estudiar y ser sacerdote de la parroquia a la que asistía. Era la religión en la que fui instruido por mis padres desde pequeño y ya que estudiaba en el Colegio Don Bosco todo era muy prometedor, pero ese domingo estaba aburrido y mi amigo insistió en que lo acompañara aunque fuera una sola vez para distraerme.

Decidí acompañarlo finalmente, y les puedo decir que esa fue, es y será, la mejor decisión de mi vida. Aquel domingo disfruté muchísimo de las diferentes actividades que allí se desarrollaron. A partir de ese día esperaba que llegaran los domingos por la tarde para ir al Club.

Lo más serio y difícil para mí fue cuando quise ir a mi primer campamento ya que a mis padres no les agradaba la idea de que yo asistiera a otra iglesia, así que unos hermanos fueron a pedir permiso por mí, pero mis padres respondieron que si yo asistía en ese mismo momento dejaría de ser hijo de ellos. Fue duro para mí, pero a pesar de todo fui a mi primer campamento sin pensar en lo que pasaría al regresar. Estando en el campamento sentí el llamado de Dios resonando tan fuerte dentro de mí que no pude resistirme y me bauticé. Así llegué a la Iglesia Adventista del Séptimo Día y cada día procuro caminar con Jesús para alcanzar la vida eterna.

Conté con la bendición de tener un amigo especial que me llevó a Cristo por medio del Club de Conquistadores. Hoy, querido joven, Dios puede usar otras personas para cambiar tu vida, pero más importante aún: Hoy tú puedes ser el instrumento que lleve salvación a la vida de otras personas.

¿Te gustaría ser dicho instrumento?

 

Ricardo Ernesto Guerra Araujo

El Salvador


Envía tus saludos a: