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Él se preocupa por ti

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«Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque él se interesa por ustedes». 1 Pedro 5: 7

TODO COMIENZÓ CUANDO tenía ocho años. Yo era una niña llena de ilusiones y juguetona, pero por alguna razón no podía disfrutar de la vida como otros niños. ¿Por qué? Tenía dificultad para respirar, y sufría desmayos y convulsiones. Por supuesto, siendo tan pequeña, y al no entender lo que estaba me sentía muy asustada. Sin lugar a dudas mis padres estaban muy preocupados por lo que podría estar afectando a su niñita, pero ellos continuaron orando y se aferraban a la idea de que todo iba a estar bien.

Más adelante, mientras cursaba el cuarto grado de educación secundaria, y después de haber acudido a muchos médicos, tantos que yo había perdido la cuenta, y que ninguno de ellos parecía saber lo que me sucedía, sentía que no podía soportar más la situación. Llegué a perder mi fe en Dios por completo. Yo continuaba preguntándole por qué me estaba pasando todo aquello y por qué no me curaba. Me di por vencida, me dejé llevar, y fue entonces cuando la depresión me golpeó. «Su hija de quince años sufre de depresión»; esta es una declaración que ningún padre quisiera escuchar. Pero de alguna manera, aun después de escuchar estas palabras, la fe de mis padres continuaba intacta y yo no podía entender el porqué.

Era el 8 de noviembre de 2010. Abandoné mi salón de clase y me encontré en la azotea del edificio de mi escuela preparándome para saltar y acabar con mi vida. Mientras daba el último paso hacia el borde, sentía alguien tirando de mí para alejarme del borde. Dios permitió a uno de mis amigos más cercanos llegar justo a tiempo para salvar mi vida. Fue entonces cuando me di cuenta de que Dios estaba conmigo y tenía un plan para mi vida. A pesar de todas las cosas por las que estaba pasando, él me recordó ese día que se preocupaba por mí.

Ahora, seis años más tarde, todavía sigo padeciendo los desmayos, convulsiones y dificultad para respirar; pero ya no me preocupa más porque sé que mi Dios está ahí conmigo y que él tiene un plan para mi vida.

No sé si has pasado por una situación parecida a la mía, pero quiero animarte a que coloques tu confianza en Dios, porque él se preocupa por ti.

 

Queensley Clarke

Jamaica


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